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martes, 24 de abril de 2018

PRIMERA CITA CON JUANA CRESPO


Por fin llegó el día y ayer fuimos a ver a Juana Crespo por primera vez. La Clínica es preciosa, con muchísimo espacio, y todo muy nuevo, minimalista, muy bien decorado y con mucho gusto. Me encantó, la verdad. Estuvimos allí casi 4 horas, pero a mí no se me hizo tan largo, porque estuvimos viendo y hablando con un montón de gente. Primero con una chica de Administración que se tomó todos nuestros datos, y después pasamos a una enfermera a la que le contamos absolutamente TODO, de principio a fin, historias familiares, tratamientos, embarazos, medicación, y mil detalles más. La pobre acabaría echando humo por la cabeza, nos comentó que nos habíamos hecho de todo… Al ratito ya nos pasó al despacho de Juana. La esperamos allí durante unos 20 minutos, y ese tiempo me dio la oportunidad de observar con detalle. Toda una pared casi llena completamente de fotografías de madres y bebés, y en cada una de las fotografías, Juana había escrito cuál había sido el diagnóstico inicial de la paciente. Había de todo, era un poco abrumador y esperanzador al mismo tiempo. Al menos te deja la sensación de que casos muy complejos consiguen salir adelante, desde mujeres con muchísimas transferencias a sus espaldas, otras con abortos, otras con úteros “imposibles”… Estando allí, me preguntaba qué es lo que acabaría poniendo Juana en mi fotografía. Solamente encontré una fotografía de una eco donde ponía “aquí no hay nada que hacer”, y se me puso un nudo en la garganta de pensar que podría llegar a ser la mía en el futuro.

Llegó Juana y traía con ella un resumen hecho a mano de nuestro caso, que probablemente le habría hecho la enfermera que nos atendió antes. Lo puso en la mesa y me dijo: sólo con esto, ya sé quién eres y el tipo de paciente que vas a ser. Algo pasa en tu útero, y se ha ido agravando más y más con cada embarazo que has tenido y con cada aborto. No le dio demasiada importancia a las alteraciones inmunológicas, aunque dijo que ella lo tendría todo en cuenta, pero que cree que la cosa no va por ahí. Me hizo pasar a otra habitación para hacerme un ecografía vaginal, y lo que me comentó me dejó un poco hecha polvo… Dijo que estaba ya menopáusica, que mi ovario derecho estaba completamente atrofiado (y luego añadió, “más seco que el bacalao”) y no había nada que hacer por él. Del ovario izquierdo dijo que iba más o menos en la misma dirección aunque estaba un pelín mejor, pero que tampoco habría mucho que hacer. Dijo que mi útero era pequeño y malo, y lo peor de todo, duro como una piedra, y que allí era imposible que nada creciese, porque no era nada fértil. Yo me aguantaba todo el tiempo las lágrimas y el impulso de preguntarle si aquello tenía solución. Y cuando terminó, me vestí y volvimos a su despacho.

Mi cara era un poema, desde luego, pero no quería intervenir hasta escuchar lo que tuviese que decirme y sugerirme, hasta el final. Ya sentados con ella en su mesa, nos sacó varias ecografías de diferentes úteros. Nos mostró lo que era un útero fértil, diciendo “este útero es de una chica que echa un polvo y ya se queda embarazada”. No puedes evitar reírte con la forma de hablar que tiene, no sé si lo hará para calmar los ánimos, o es que ella es así de bruta hablando, pero a mí me hace gracia. Y luego nos enseñó una eco de un útero parecido al mío, con un endometrio que no puede crecer porque las paredes del útero no le dejan expandirse, ya que las células madre que lo rodean han ido invadiendo la pared intrauterina y el miometrio, y lo habían endurecido tanto que era imposible implantar nada ahí. Eso es que lo que ella cree que me pasa. Por fin le pregunté si tenía solución, y ella sólo me contestó que peores úteros ha visto salir adelante, pero que no podía asegurar nada hasta tener una resonancia magnética que le diga de qué forma está afectado el mío y en qué zonas, y que una RM mostrará cuánto de piedra y “callo” se ha llegado a hacer alrededor de mi endometrio.

De modo que mi siguiente plan es una resonancia magnética pélvica, para lo cual, tengo que llevar tratamiento hormonal como si fuese a hacer una transferencia, y 18 días después de empezarlo, hacerme la prueba, porque ya estaré en fase lútea y se puede ver cómo está mi útero para embarazarse. Como no me va a bajar la regla, me dijo que empezase directamente al día siguiente (o sea, hoy…).  La pauta de estimulación hormonal que hacía con CREA siempre iba de menos a más, es decir, empezaba con 2mg de valerato de estradiol durante 3 días, luego otros 3 días con 4mg, y  3 días después pasaba a 6mg. A continuación introducía un parche de 100mg en el día 10, y después me iba poniendo 2 parches de 100mg cada dos días. Pero Juana me ha dicho que empiece todo de golpe!, es decir, hoy ya empiezo con 6mg de valerato y con 200mg de Evopad. Sólo llevo una pastilla (la de la mañana) y ya me noto el cuerpo raro, así que cuando acabe el día y me haya metido otras dos pastillas y dos parches, me voy a querer morir. Además, los parches me sientan fatal al principio hasta que me acostumbro, y voy a llevar toda la carga desde el principio!. Madre mía… También he conseguido ya el volante y la cita para la resonancia, que será el próximo día 11 de Mayo. Cuando me la haga, dejaré la medicación, y cuando me baje la regla, volveré a empezar el mismo tratamiento hormonal de nuevo, para que Juana me haga una ecografía a los 8 días. Y se supone que con ambas pruebas, ya me dará un diagnóstico y me propondrá un tratamiento, si es que tiene arreglo. Hasta entonces, como siempre, como cada vez que damos un paso, PACIENCIA.

Mi primera impresión de Juana Crespo y de su Clínica, es buena. Estoy muy escarmentada con la vida como para hacerme ilusiones, pero me transmite confianza, y una posibilidad, que desde luego, no me voy a quedar sin explorar. Soy consciente de que llego a Juana con los ánimos por los suelos, medio arruinada después de haber invertido más de 30.000 euros en tratamientos durante estos 3 años, y cansada de esta lucha tan larga y todavía sin fruto. No quiero responsabilizar a nadie, ni si quiera a mí misma, porque no sería justo. Todas las personas que me han acompañado en este camino, hasta ahora, me han dado lo mejor de sí mismas y han puesto todo su empeño en ayudarme, estoy 100% convencida de ello. No sé si Juana habrá aparecido para darme luz, o para cerrar de una vez mi capítulo de la maternidad. Y si es ella quien me va a ayudar a ser madre, no sé por qué ha tardado tanto en aparecer en mi vida, precisamente ahora que ya me encuentro casi derrotada. Algún día, con retrospectiva, quizá lo entenderé. O quizá no lo entenderé nunca, porque la verdad es que estoy cansada ya de buscar lecciones de vida en esta experiencia tan horrible, y de encontrarle un sentido a todo este sufrimiento.

lunes, 19 de junio de 2017

INTENTO DE FIV CON ENDOMETRIO DE 5 MM


Todos estos días están siendo un poco confusos. Como no he tenido muchas ganas de sentarme a escribir, han ido pasando las cosas, y a ver si hoy soy capaz de resumirlas todas un poco. Lo primero, contar que después de empezar con la medicación para preparar el endometrio después del parón de 3 meses, las ecografías no han sido nada positivas. Hay crecimiento, pero muy, muy lento. En la primera eco me dio un grosor de 3 mm, y ya todo apuntaba a que no iba a ser muy alto en general. En la segunda me dio 4,4 mm, y en la tercera (que la hemos tenido hoy, que ya estoy en el día 16 del ciclo) he llegado sólo hasta 5 mm. Es muy fino, en casi cualquier sitio me dirían que es insuficiente para una transferencia. Pero sin embargo, me han dado el visto bueno, porque al parecer la forma del endometrio es muy bonita, y otra cosa importante, es que es “Trilaminar”, que al parecer también es algo básico. Los análisis de sangre me han salido bien. El equipo médico de CREA se ha reunido esta mañana para valorar mi caso y finalmente han decidido que seguimos adelante. Me preocupa un poco que puedan estar arriesgando más de la cuenta. No he encontrado en Internet ningún caso como el mío (como me pasa habitualmente…). Yo quiero creer que me cancelarían la transferencia si no fuese viable, y que no estamos poniendo en riesgo la vida de mi embrión. No quiero desconfiar, acepté la ayuda de otros profesionales y me dije a mí misma que iba a confiar en ellos y en su trabajo, y eso voy a hacer, porque ganas de luchar ahora mismo tengo muchísimas, y si me están dando vía libre, yo las voy a aprovechar. Estoy cansada de medicaciones y tratamientos, no quiero prolongar más estas cosas. Voy a poner toda mi alma en este intento, como siempre hago. Así que vamos allá con mi próximo embarazo!, aunque tenga un endometrio de 5 mm, yo voy a intentarlo!.

Ya he dejado de tomar Auxina E400 y Elorgan 400 (a ver si por fin me desaparecen los picores que me dan), y a partir de hoy empiezo con la progesterona, con Utrogestán, nada menos que 900 mg al día!, 600 vaginales y 300 orales. Seguiré con mi pinchazo de Clexane 60 cada día, y mis 6 mg de Perifem. No me gusta nada el Utrogestán, ni oral ni vaginal. Cuando lo tomo oral me da unos mareos espectaculares, ligero dolor de cabeza, y una sensación en el estómago como de fatiga y pesadez, y hace que casi todo lo que como, me siente regular. Y cuando lo tomo vaginal, me paso el día “chorreando” (como se diría vulgarmente), y con pequeños tironcitos en el útero, que imagino que serán buenos para el proceso, pero que a mí me confunden un montón, porque así es imposible interpretar nada en una betaespera… En pocos días, el Viernes, ya tendré a mi bebé dentro de mí, de nuevo, mi pequeñín o mi pequeñina. La descongelación de mi embrión se hará por la mañana temprano, y luego me llamarán para decirme la hora exacta de la transferencia, que me han dicho que seguramente será hacia medio día, sobre las 12:00.

Hay tanta gente bonita pensando en mí y en mi deseo de ser madre, que me siento súper afortunada en mi vida por las personas que forman parte de ella.

lunes, 5 de junio de 2017

DE NUEVO EN LA LUCHA


Ya estamos de nuevo en la lucha… Desde el Sábado, que me bajó la regla, nos encontramos en nuestro nuevo ciclo de transferencia. Deseo que todo vaya bien esta vez, sin contratiempos ni sorpresas de última hora. Mañana tenemos una ecografía en la Clínica, para ver que todo está yendo bien, sobre todo porque esta regla es un poco extraña, no sé cómo explicarlo, va y viene. El Sábado manché un poco durante el día, pero luego no pasó nada más. El domingo empezó bien la cosa, pero de nuevo por la tarde dejé de sangrar y hasta hoy a medio día no he vuelto a manchar ni un poquito. Tiene un color marrón muy oscuro, como muchas de mis últimas reglas, que no sé si es algo significativo. Así que mejor que me miren por dentro antes de continuar, no vaya a ser que algo no esté funcionando bien, y quizá tenga arreglo si actuamos a tiempo. De momento no está pasando nada más. Vuelvo a tomar las pastillitas blancas de la caja de Perifem (Meriestra, Valerato de Estradiol) y no puedo hacer nada más que esperar a que mi endometrio en esta ocasión responda como debe y se encuentre bien preparado para recibir a mi bebé. Lo estará!!!. Tengo mucha fe y esperanza en este ciclo. Es mi momento de ser mamá, lo intuyo!. 

Están pasando algunas cosas negativas o que me desestabilizan un poco, y que llegan en el peor momento posible a mi vida… Una de ellas, la más importante, es que en pocos meses, tendré que mudarme de despacho. Todo ha pasado bastante deprisa y yo no estoy ahora en las mejores condiciones para poder asimilarlo y centrarme como corresponde en este objetivo. Al menos no durante el próximo mes. Mi próximo objetivo, aparte de mantener mis responsabilidades, es mi transferencia, tener un buen ciclo y poder quedarme embarazada. Fuera de eso, no hay nada más importante. Pero tarde o temprano tendré que retomar este problema, porque necesito encontrarle solución.

martes, 16 de mayo de 2017

QUE LARGO SE HACE...



Pasan los días, uno tras otro, y yo voy tachando en el calendario cada uno de ellos con pesadez,  cansada de esperar, de que el tiempo pase taaaaaaaaan lento. Pero es lo que hay. Cuando me volvieron a posponer la transferencia la última vez, me propuse intentar centrarme en otras cosas, pero tengo que decir que no siempre lo consigo. La sensación física es como la de ir cuesta arriba en una pendiente muy empinada. Es cierto que ya me advirtieron en la Clínica que la medicación que iba a tomar durante estos dos meses (especialmente el “Elorgan”) baja considerablemente la tensión, por eso entiendo que es normal que me sienta con tan poquita energía y arrastrada. Pero no es el único síntoma secundario que tengo. Desde que empecé a tomarlas, también noto picor constante en el cuerpo y sobre todo en el cuero cabelludo, a veces me rasco tanto que acabo haciéndome hasta daño en la piel. Y el dolor de cabeza… de esos que no desaparece en ningún momento, ligero, como de fondo, pero siempre presente. Pensaba que me acostumbraría a él, pero de verdad que es bastante molesto casi siempre. Y psicológicamente tampoco me encuentro bien, estoy alicaída y de bajón emocional, sin ganas de nada… Aunque curiosamente, y contrario a lo que me pasaba meses atrás, me siento mejor cuando estoy trabajando con pacientes, se me pasa todo más rápido, el tiempo, quiero decir, y me siento hábil y cercana. Menos mal, porque este tiempo atrás me he estado sintiendo bastante agotada con este tema del trabajo, y es un alivio sentir que sigo siendo la misma de antes cuando me pongo a trabajar.

Últimamente lo que me está costando más son las rutinas, el día a día, las responsabilidades personales, el ajetreo normal. Es para esas cosas para las que me siento sin fuerzas ahora. No es mi mente, es mi cuerpo el que siente que no puede seguir adelante con normalidad. Y yo al final ya no sé qué es lo que llevo peor, si encontrarme mal físicamente o mentalmente…

jueves, 11 de mayo de 2017

COSAS QUE NO ME VIENE BIEN ESCUCHAR




Siempre, SIEMPRE, intento ser tolerante y respetuosa con todo el mundo. Siempre ofrezco mi mejor cara aunque lo que estén diciendo me parezca un disparate. Quizá porque mi trabajo me lleva a empatizar constantemente con ideas y emociones muy diversas, y puedo llegar a comprender casi todo lo que una persona hace, dice o piensa. Pero eso no significa que no exista ningún comentario o valoración sobre mi situación que a veces tengo que escuchar y que preferiría no tener que oír. Procuro no juzgar y normalmente prevalece en mí el agradecimiento por el gesto de intentar animarme o ayudarme. Y por eso no genero ningún rencor contra nadie. Sin embargo, hay determinadas cosas que es preferible que intentemos no decirle a una persona en mi situación y pasando por lo que yo estoy pasando. Por ejemplo:

·       En el momento que te relajes, todo irá bien. Sólo tienes que relajarte. Conozco a “X” que también estuvo mucho tiempo buscando y cuando se relajó y dejó de buscar, fue cuando se quedó.
§  La infertilidad es una enfermad, no la provoco yo estando nerviosa.
§  Es como decirle a alguien con cáncer que si se relaja se curará.
§  Por favor, seamos justos y no demos a entender que el problema es ponerse nerviosa, porque es NORMAL estar nerviosa, y no es por eso por lo que no podemos ser madres.

·       La mayoría de las mujeres tiene algún aborto antes de ser madres.
§  Mal de muchos, consuelo de tontos.
§  Las comparaciones son horribles.

·       Al menos ha sido pronto, habría sido peor con un embarazo más adelantado.
§  ¿Por qué iba a ser peor?. Para mí tiene el mismo valor un embarazo de días, de semanas, o de meses. Todas las pérdidas son dolorosas.
§  Es como decirle a alguien que acaba de perder una pierna, que podría haber sido peor y haber perdido las dos.

·       Obsesionarte sólo va a complicar las cosas, no pienses en ello. Cuanto menos hables del tema mejor. Lo mejor es pasar página cuanto antes.
§  Es como decirle a alguien que se está muriendo de hambre, que no se obsesione por encontrar comida.
§  Hablar del tema no tiene nada de malo, ni es negativo para mí.
§  No hay que pretender pasar página cuando antes, hay que pasar por el duelo, llorar, pensar MUCHO en lo que ha pasado, y superarlo…
§  Si eres tú quien se siente mal al escuchar el dolor de una mujer que no consigue ser madre, no preguntes, pero no digas que lo mejor es no hablar de ello.

·       Tranquila, siempre puedes adoptar.
§  ¿Le harías esa misma recomendación a alguien que puede tener hijos propios sin ningún problema?. Sería la única razón por la cual yo aceptaría este tipo de consejo…

·       Aprovecha ahora que puedes, que luego no podrás dormir, el cuerpo se te deformará, no tendrás tiempo para ti misma, estarás siempre agotada.
§  Por favor, nunca frivolices con la maternidad delante de alguien que no puede ser madre.
§  ¿Acaso ahora no estoy agotada, deformada físicamente, me cuesta dormir…?. Puestos a elegir, mejor pasar por todo eso con un bebé en brazos. No pienses que soy afortunada.

·       ¿Has probado “X” cosa? (tomar vitaminas, aceite de onagra, hacer acupuntura, levantar las piernas después de tener relaciones…), a mi cuñada le funcionó…
§  ¿Piensas que habría optado por una Clínica de reproducción asistida si de verdad fuera algo tan sencillo?.
§  Cuando hay un problema de infertilidad, esas cosas ayudan, pero no son el origen del problema.
§  No des por sentado que no hemos intentado de todo.

·       Deberías hacer más reposo. A lo mejor si no te movieras, no perderías los bebés.
§  No conoces cada caso particular. Los bebés no se pierden sólo por desprendimiento de placenta.
§  Por lo menos en mis abortos, nunca ha sido mi caso, siempre he tenido muy buena implantación.
§  A veces la falta de movimiento y de ejercicio es mucho peor para un embarazo.

martes, 9 de mayo de 2017

MI DIA, ENTRE SEMANA



Me levanto temprano, porque no me gusta ir corriendo. Me ducho, me tomo mi tiempo, me despejo, intento mejorar mi imagen ante el espejo, y salgo en silencio a enfrentar el día.

Llego al barrio donde trabajo, me reconforta el color que tiene en las primeras horas del día. Me siento con mi café en mi mesa preferida de la cafetería, y curioseo Instagram, pacientes, gente a la que sigo (muchos perfiles son de maternidad, de embarazo, de abortos…). Me siento bien cuando estoy allí, encuentro muchas miradas de afecto en las personas con las que voy coincidiendo a lo largo del tiempo, desde el camarero, hasta los habituales.

De camino al despacho, voy dando un rodeo y así aprovecho para estirar las piernas un rato, que luego estoy casi todo el día sentada. Y como cada vez que voy a algún sitio, me fijo en la gente que me cruzo, intentando entresacar información sobre sus vidas, a dónde irán, si serán buenas personas, si estarán en conflicto con alguien, si se sienten bien, si van sonriendo… Y si son mujeres embarazadas, todavía me fijo más, y me viene a la mente la clásica pregunta: ¿por qué ellas sí y yo no?. Qué infantil, verdad?, qué inmaduro!, pero también, qué inevitable!. Las miro tanto porque necesito ver en ellas algo que me confirme que se merecen estar embarazadas. Por fortuna, siempre lo encuentro, y si no, me lo imagino.

Me viene bien escribir un poco cada día, así que cuando llego al despacho, algunos días le dedico un rato a ir actualizando mi diario de búsqueda de embarazo, y de este modo me quedo algo más tranquila. O no, todo depende… Hay días que sólo con escribir un rato no me tranquilizo y tengo que invertir más esfuerzo en no dejarme llevar por el desánimo general que siento.

Lucho por ser yo misma en conjunto, lucho porque mi “yo madre” no tenga siempre el protagonismo de todos mis días. Pero no puedo. ELLA es la primera en aparecer nada más me despierto. ELLA es quien va conectando con la maternidad todas las cosas que pasan a mi alrededor y por mi mente. Es ELLA quien llega al trabajo y enciende el ordenador con la intención de conseguir más información, testimonios, experiencias, buenas noticias, apoyo emocional… Ella decide cuándo tiene bastante, y la mayoría del tiempo es insaciable…

Si tengo pacientes por la mañana, todo es más fácil, porque rápidamente entro en otras vidas, en otras mentes y en otros problemas, y me olvido de mí misma. Puedo ser Ricardo, María, Silvia o Carlos durante unas horas, y de verdad que en esos momentos no hay nada más importante para mí que sus vidas.

Si no tengo pacientes, voy dedicando la mañana a otras cuestiones de trabajo, y al final siempre encuentro la excusa perfecta para salir. O bien tengo que ir a comprar algo, o a la Farmacia, o simplemente cojo la bici y me voy a dar una vuelta o a hacer algún recado más lejos.

El rato de comer me gusta, o quizá me gusta más el de después de comer. Tengo varias opciones. Si hace buen tiempo, cojo un libro y me bajo a mi terraza favorita a tomarme un cortado (descafeinado, por supuesto), y me despejo, además de tomar el sol, que lo tengo impuesto un rato de cada día. Si no hace buen tiempo, o yo me siento bien, suelo quedarme en mi pequeño sofá del despacho y me veo algunos vídeos en Youtube de gente a la que sigo, y descanso un poco física y mentalmente. Otras veces, me siento más animada y decido salir a caminar por el barrio. Mi barrio es un lugar fascinante, por la gente y las calles y los lugares, me encanta pasear por esta zona.

Mi tarde de trabajo me vuelve a sacar de mi soledad y de mi estado más “pasivo” y vuelvo a convertirme en diferentes personas, personalidades y vidas, según voy atendiendo a mis pacientes. Si tengo horas vacías sin consulta, siempre busco alguna tarea relacionada con mi trabajo (tengo una lista muy larga de ellas y la voy cumpliendo poco a poco…).

El final del día siempre me hace sentir bien, como con cierto alivio, como un impulso tranquilo que me lleva a buscar el descanso. Llamo a mi marido y me bajo a la calle a esperar que me recoja, y de nuevo, me entretengo observando a la gente pasar. Y aparece él, mi amor, mi todo, mi compañero de vida, la persona más bonita que existe en este mundo, doblando la esquina con el coche y sonriente, y recibiéndome con un: ¿cómo está mi princesa?. Y yo no tengo más remedio que decirle que bien, porque aunque segundos antes haya estado desanimada o agobiada, sólo con verle sonreírme, se me pasa todo en esos segundos.

Muchas veces quiere tentarme con ir a cenar algo rico a nuestros lugares favoritos, pero sabe que la mayoría de las veces le diré que no, porque soy muy firme con algunos de mis propósitos, y no acostarme con el estómago lleno, es uno de los que más me preocupan últimamente. Y lo acepta, yo creo que casi se lo espera. Y las veces que le digo que sí, que me vendría bien, pues esa sorpresa que se lleva!.

El tiempo que paso en casa antes de ir a dormir es realmente corto, y si me conoces, no te sorprenderá saber que está lleno de rituales. Si he terminado a una hora razonable de trabajar y hemos llegado a casa a buena hora, preparamos algo ligero de cena y vemos mientras tanto un episodio de “Friends”, que nos encanta para esos ratos, porque esa serie nunca pasa de moda. Y hablamos un poquito de todo en general y de nada en particular. Y si hemos llegado tarde porque he salido de trabajar tarde, directamente no cenamos y pasamos a todo lo demás.

Todo lo demás, va a depender de si tengo medicación que tomar y pinchazos que ponerme, pero antes de eso, medito un ratito, y mientras, voy calentando nuestras bolsas de perlas de lavanda para la cama. Me desmaquillo, me lavo los dientes, me pongo mis cremas. Me tomo lo que haya que tomar, y me voy a acostarme.

Y ahí termina mi día. Tengo el horario de sueño de un niño pequeño, desde las 21:30 o 22:00 ya estoy metida en la cama, y caigo redonda a los pocos minutos. Me esfuerzo por mantenerme despierta y ver una serie con mi marido, pero lo consigo muy pocas veces, y él, que es un amor, va echándome un ojo de vez en cuando para ver cuándo me he dormido y parar la serie para que la podamos retomar desde ese momento otro día. Me gusta cuando se gira para mirarme, porque siempre me sonríe si ve que todavía sigo despierta.

Todos mis días entre semana son así, excepto los Viernes, que de momento no trabajo y lo dedico a otros compromisos, que a veces me cuestan más esfuerzo que mi propio trabajo, pero que también necesito tener en mi vida, como la música…  Pero ya hablaré de eso otro día.

martes, 2 de mayo de 2017

MIEDO A MI PROXIMO EMBARAZO



Hoy venía de camino al trabajo en el coche, con Goku, y he tenido una sensación muy rara. Por alguna razón, veía el trayecto desde una perspectiva familiar, y no descubría por qué. Y al final me he dado cuenta de que me ha recordado a la última vez que estaba embarazada, y habíamos vivido una experiencia similar, en el coche, de camino al trabajo. No sé si era por la luz, o por qué razón, o si simplemente tenía que venir a mí ese recuerdo sin más. Algo parecido a un “deja vu”, pero en mi caso, el contexto era lo único que se parecía, porque lo que es la sensación, no tenía nada que ver. Me era familiar, pero en mi recuerdo, yo me sentía dichosa, feliz, embarazada, radiante, la vida tenía un color distinto, mucha más luz, alegría. Y hoy era el mismo contexto, pero yo me siento desdichada, infeliz, vacía, apagada, sin luz, y triste… Pero yo, en otro tiempo, no tenía nada que ver con lo que ahora soy, y realmente no hace tanto de eso, apenas unos meses, cuando creía que ya nada podría salir mal, y me sentía feliz y relajada con mi embarazo. Después de tres abortos, y con todo tan controlado, no me esperaba ni por asomo un cuarto… ¿Cómo voy a superar todas estas cosas?. Es que siento que ya nunca voy a poder encontrarme así de tranquila como estaba antes. Todos mis sistemas de alerta están activados a tope. Tengo miedo de volver a estar embarazada.

lunes, 24 de abril de 2017

DEMASIADOS CAMBIOS EN MI CUERPO



Este fin de semana que acaba de pasar, he estado en Madrid, en un Encuentro de Músicos. La experiencia ha sido muy bonita en muchísimos momentos. He cantado con el gran Luis Cobos!!!, eso ha sido toda una experiencia para mí. He conocido a gente preciosa y he escuchado voces magníficas que me han sorprendido un montón. Me da rabia no haberme sentido más al 100% en esta experiencia, pero no doy más de mí, empiezo a aceptar que esto va a ser así durante bastante tiempo. Debo reconocer, que a nivel musical, no me encuentro muy cómoda conmigo misma, estoy rindiendo en todo al 25%, y se nota, o por lo menos yo lo noto. La gente me refuerza mucho positivamente, me valoran mucho como cantante, me lo dicen constantemente. Pero yo he sentido que no he estado a la altura de mi capacidad real. Después de escuchar algunas grabaciones que ha ido subiendo la gente del Encuentro al Facebook, me doy cuenta de que he cometido un montón de fallos que yo no suelo cometer, incluso en la afinación, que es uno de mis puntos fuertes… Algo me está pasando y tengo que intentar reconducir un poco las cosas, fijarme más y ser un poquito más consciente de mis límites.

Bueno. Otra cosa que me ha pasado es con respecto a la comida. Por una parte, tengo que decir que el servicio de comidas del evento ha sido desastroso, malo, insulso y muy, muy mal cocinado. El año pasado estuvimos en el mismo sitio y no tengo tan mal recuerdo de las comidas, pero en esta ocasión ha sido horrible. Casi todo lo que he comido me ha sentado mal, me ha dado gases, estreñimiento, dolor de barriga, hinchazón, malas digestiones. He estado pensando que quizá se deba a que como últimamente me fijo tanto en lo que como y soy tan selectiva con la alimentación, verme de repente expuesta a un tipo de cocina malo, de mala calidad, grasiento, etc., pues ha hecho que mi cuerpo se revele un poco ante esto. En el fondo lo interpreto como algo bueno, porque significa que los cambios de alimentación que estoy introduciendo, me están haciendo efecto, aunque yo no note mucha diferencia en un primer momento. Y por este motivo, hay otra cosa que no entiendo. No hago más que engordar, y ya no sé qué hacer!. Estoy comiendo todo lo bien que puedo, intento hacer bien las cosas, me estoy esforzando un montón, y no consigo bajar de los malditos 60 kilos. Es mucho peso para mí, ni si quiera voy a hablar de lo mal que me siento con mi cuerpo y lo mal que me veo en todas las fotos que me han hecho este fin de semana y han colgado en Internet… ¿Cómo puede ser?, ¿qué más puedo hacer?. Es muy paradójico para mí, porque por un lado tengo que alimentarme mucho y muy bien en este momento, no me puedo permitir una dieta estricta, porque eso puede perjudicar todo lo demás que estoy haciendo y todos los tratamientos que estoy llevando. Pero por otro lado, tampoco es recomendable el sobrepeso para lograr y mantener un embarazo. Es cierto que la medicación quizá sea en parte responsable de que esté más gorda e hinchada, reteniendo líquidos, o simplemente produciendo cambios hormonales en mi cuerpo, que se debe de estar volviendo loco el pobre… Qué duro es este camino hacia la maternidad, qué tortura le estoy haciendo pasar a mi cuerpo con todas estas cosas… Como si no tuviera ya suficientes motivos para necesitar y desear que todo esto pase de una vez. Está claro que este no es el más importante, pero yo no consigo llevarlo bien.

martes, 18 de abril de 2017

MEDICINA ORTOMOLECULAR



Pues era la regla, finalmente. Así que por ese lado, bien!. De hecho, desde que me bajó, me encuentro físicamente mucho mejor, como con más energía y algo más de vitalidad de lo normal, o al menos, más de lo que yo he estado viviendo como normal en los últimos 10-12 meses de mi vida. También estoy haciendo algunos cambios en mi alimentación, y quizá esto pueda influir. He dejado de comer gluten, todo lo que puedo, que a veces no es fácil. El Jueves por mañana he cogido cita en el ambulatorio de mi pueblo para hacerme un análisis y averiguar si soy intolerante al gluten. Por otro lado, he aumentado mi ingesta de algunas vitaminas, tanto con suplementos como prestando un poco más de atención a lo que como. Y lo mismo con  algunos minerales que he descubierto que son muy necesarios para un embarazo. Siempre estoy con lo mismo… No lo puedo evitar…

Me pasa una cosa, y es que cuando me dijeron que mi último aborto no tenía explicación médica, para mí fue devastador. Eso es evidente. A lo que me refiero es que cuando yo me siento así, no puedo evitar que mi cabeza divague por miles de hipótesis, ya me conoces… Y con la alimentación, me está pasando algo, y he descubierto un tipo de medicina, que se llama “Ortomolecular”, que es un tipo de medicina alternativa orientada a mantener la salud humana a través de la suplementación nutricional. Jamás había oído hablar de esto, pero es que cada vez va teniendo más sentido para mí. A esto se le une, por otra parte, la coincidencia de que desde la Clínica han estado dándole bastante valor a algunas vitaminas y su posible carencia en mi organismo, como la Vitamina D o la Vitamina E, porque para ambas me han puesto tratamiento. A lo mejor es sólo circunstancial, y lo hubieran hecho de todas formas, para reforzar el resto de mis tratamientos, pero para mí ha sido como una señal, como un pequeño aviso sobre el tema, para que me pusiera a investigar un poco. Al final, he elaborado una lista de demandas nutricionales en cuanto a vitaminas y minerales necesarios y beneficiosos para lograr un embarazo y mantenerlo, y de momento, he decidido apostar por un cambio en mi alimentación que contemple todas estas cosas y las tenga en cuenta, tanto de cosas que debo comer como de cosas que debo evitar. Todavía me queda trabajo por delante, para recabar información y tomar decisiones, y también quiero contarle a Goku todas estas cosas de forma que tengan algo más de sentido para él, y quiero comentarlo también con la Clínica, para ver qué les parece. Aunque esa respuesta ya la tengo más o menos clara, me dirán que adelante, que eso no me va a perjudicar, sin más.

lunes, 10 de abril de 2017

ME SIENTO CANSADA


Hoy me duele un poco la cabeza y también me noto raro el estómago. Y no sé si será influido por estos malestares, pero tampoco me encuentro muy allá de ánimos. Me noto extraña, no sé por qué. Como muy cansada, pero no sólo de forma física, hay algo de tristeza también… Quizá sea porque debe estar a punto de bajarme la regla, ojalá se trate de eso. Pero hoy, es de esos días que nada me reconforta y que preferiría mil veces no tener que ver a nadie ni hablar. Hace un día espectacular, pero no me apetece salir a la calle, ni al sol, ni a pasear, ni a perderme en mis reflexiones. Si pudiera elegir, me acostaría y me quedaría tranquila metida en la cama, a ratos durmiendo y a ratos viendo vídeos, sin moverme. Y es que no quiero pensar mucho. No quiero escribir ni profundizar en cómo me siento ni en cómo se encuentra mi vida. No quiero sacar fuerzas para ser positiva. Quiero quedarme quieta!!!!. Y es justo lo que voy a hacer en cuanto vuelva de la acupuntura. Hasta las 17:00 que tengo mi primer paciente, voy a descansar de todo. Comeré algo rápido y me tumbaré un rato o me quedaré en el ordenador viendo videos y descansando y desconectando de todo. No me apetece nada más, porque meterme en la cama, que es lo que de verdad querría hacer, es imposible. Tengo dos terapias de las difíciles esta tarde y luego tengo que ir a comprar con Goku a Mercadona. Imposible eludir estos compromisos.

jueves, 6 de abril de 2017

PROBLEMAS CON CLEXANE


Hace un par de días tuvimos una cita con el doctor José Joaquín Ezquerro, porque creíamos que era importante comentarle algunos síntomas que estaba teniendo. El primero de ellos es una tremenda moradura que me ha salido en la tripa, donde me pincho la heparina. Es más un desgarro que otra cosa, de color negro azulado. No duele, porque no es un golpe, pero tiene un aspecto horrible. En segundo lugar, me sangran muchísimo las encías desde hace varios días, con ese típico sabor metálico en la boca durante casi todo el día, que es bastante desagradable. Por otra parte, uno de cada tres pinchazos de heparina (más o menos) tarda muchísimo tiempo en cerrarse, durante varias horas está sangrando el punto de la inyección, a veces durante toda la noche y parte del día siguiente. Y por último, las pequeñísimas heridas de las agujas de acupuntura, también hay días que no se cierran en seguida (y eso que son milimétricas!!!). Pensábamos que era conveniente consultar todas estas cosas con el Hematólogo. Lo primero que me dijo es que no hiciera acupuntura mientras tomo heparina, y que de momento dejase los pinchazos hasta que pudiera hacerme un análisis de sangre y ver si está ocurriendo algo raro. Realmente ha coincidido que tenía que dejar de pincharme de todas formas, porque ayer entraba en la semana de descanso de la medicación que estoy tomando (tomo 21 pastillas y luego descanso sin tomar nada 7 días, y sin pinchazo de heparina). El Martes que viene vuelvo a tener cita con el médico y ya estarán los resultados del análisis, así que a ver cómo acaba la cosa. Espero no tener que suspender el tratamiento por este imprevisto, sería ya lo que me faltaba!!. Si es que no salgo de una y ya me está viniendo otra… ¿Por qué tiene que ser tan difícil?. Jolines, no puedo más…

lunes, 3 de abril de 2017

EN PROCESO...



Todavía no he terminado con la tarea de organizar mis propósitos, pero al menos no me siento tan mal como la última vez, porque el otro día pude avanzar bastante. Me propongo terminar hoy y empezar a buscar la fuerza de voluntad para ir adelante con todo. Lo necesito.

Ayer tuvimos el Bautizo de mi sobrina. Es difícil para mí describir cómo me siento en situaciones así. Por momentos se me olvida toda mi propia historia y no pienso mucho en ello, pero en otros momentos me duele tanto el corazón al ver la felicidad de mi familia alrededor de un bebé que no es el mío, que noto como la envidia y los celos me comen por dentro, aunque se trate de mi propia hermana. También noto que ellos no viven estas cosas todo lo que podrían ni con toda la intensidad que podrían. Siento pena de que sientan pena por mí, porque lo percibo, y porque continuamente se les escapan referencias a cuando yo tenga un bebé. Mi madre no piensa en otra cosa, estoy segura, aunque no me lo dice a menudo para no angustiarme. Estos últimos meses, no soy yo la única que ha estado sufriendo, mi familia también sufre, mucho, y mi madre especialmente. Ha tenido algunos problemas de tensión últimamente, está tomando pastillas para regulársela. Y yo me siento un poco responsable, porque sé que en parte es por mi situación. Me preocupa y me reconforta a la vez, porque también siento que me apoyan y que están en esto con nosotros. Goku tuvo un momento ayer muy malo cuando le regalamos a mi madre un cuadro de sus nietos, porque también era ayer su cumpleaños (67 años). Me dijo después que se había puesto tan mal porque él sentía que en esa foto faltaba nuestro bebé. Yo le dije, que no sólo el nuestro, sino todos los demás, los de mi hermana, los de mi cuñada y los otros nuestros, porque no éramos los únicos que nos habíamos tenido que enfrentar a un aborto. Ya tendremos oportunidad de incluir a nuestro bebé en las fotos familiares, lo estamos deseando TODOS.

lunes, 27 de marzo de 2017

QUIERO VOLVER A SER YO



Yo siempre he sido una persona súper fuerte y decidida. Cuando he necesitado hacer acopio de mi fuerza de voluntad, lo he conseguido, y me siento muy orgullosa de mí misma en muchos momentos de mi vida, porque he sido capaz de esforzarme en muchos temas, por muy difíciles que fueran o por mucho que me costasen. Y ahora me veo tan floja!!. El otro día, el impulso de organizar mi mente y mis propósitos se quedó en eso, en un impulso… Cogí carrerilla para empezar y al rato me detuve de nuevo. A penas me duró un par de horas, el resto del tiempo, me sentía agotada y lo dediqué a mirar videos de cortometrajes, consultar foros en Internet y organizar la música de la sala de espera. Después me fui a dar un paseo por el barrio donde trabajo, porque me sentía asfixiada, comí en un banco de un parque, me tomé un café en mi terraza favorita del barrio, y volví al despacho con el tiempo casi justo para empezar a trabajar. Con lo cual, no volví a retomar la tarea para la que me había venido al despacho desde temprano. Hoy vuelvo a tener el mismo impulso, más que nada porque la necesidad y la urgencia siguen estando ahí, y quiero coger las riendas de la situación lo antes posible. Veremos qué pasa a lo largo del día…

jueves, 23 de marzo de 2017

ORGANIZANDO MI CABEZA


Hoy me estoy haciendo el ánimo de organizar un poco mi cabeza y mis objetivos para los próximos meses. Creo que con una buena planificación y algo de motivación, lo puedo conseguir. Ya he hecho la lista de propósitos y ahora lo que tengo que hacer es escribir sobre ellos e ir tomando decisiones y elaborando pautas. Es una tarea que hago constantemente conmigo misma y con muchos de mis pacientes. No desarrollo tampoco un método muy elaborado, e incluso cada vez lo hago de una forma distinta y voy improvisando recursos, pero siempre hay algunos elementos comunes. Escribir es uno de ellos, porque yo aclaro muchísimo mi mente cuando veo las cosas por escrito. Quizá por eso me gusta tanto leer también, porque la información escrita me resulta mucho más fácil de comprender y de seguir que si me hablaran directamente. Tengo la mañana por delante. En un principio me iba a quedar en casa esta mañana, porque estoy bastante resfriada, afónica, me duele la cabeza… Estoy así desde el Martes por la tarde, que empezó a dolerme el pecho y la garganta. Mejoro un poco durante el día, pero las últimas horas de la tarde son mortales y me encuentro bastante agotada, con fiebre y mareos. Llevo dos noches acostándome sin cenar porque no tengo fuerzas ni para eso, llego a casa, me pongo mi pinchazo de heparina y me meto en la cama. Pero hoy prefería venirme al despacho y aprovechar esta mañana en mí misma. Cada vez disfruto más de estos momentos a solas, es como mi oportunidad de centrar mi mente, reflexionar, llorar si es necesario. La soledad y el silencio me reconfortan, y no sé por qué. Soy consciente de que haciendo esto pierdo energía, que no me ayuda a estar activa y espabilada. Pero mi cuerpo y mi mente me piden relax, lentitud, calma, oscuridad (pero de la reconfortante…), porque eso es lo que me ayuda a pensar. Puede parecer un estado algo deprimido, melancólico, pasivo. Pero a mí me hace bien.

Y mis propósitos giran alrededor de estos temas: productividad laboral, página Web y publicidad, manejo del ordenador, ejercicio físico, control de la alimentación, pérdida de peso, control del tiempo, meditación, descanso, maternidad, y mejora de mi actitud general. Estas son las cosas sobre las que tengo que pensar y tomar pequeñas decisiones.

Algunos días después de que nos dijeran que teníamos que cancelar la transferencia de nuestro bebé, me propuse intentar que todo esto no me arrastrara, porque me veía un poco al límite. Me compuse un calendario con los 54 días que tenía por delante, colorido y llamativo, para que me motivase un poco. No va a ser fácil. No está siendo fácil… Quiero poderme centrar en otras cosas y apartar la maternidad de mi mente, pero después de haberlo tenido tan cerca otra vez, créeme que no es tan sencillo. Lo que está claro es que en los próximos 54 días, no tiene sentido estar dándole muchas vueltas a esto, porque no puedo hacer nada. Salvo tomarme la pastilla anticonceptiva y pincharme la heparina. Y ni si quiera tengo la certeza de que después mi bebé vuelva a estar cerca de mí, porque primero mi endometrio tiene que responder adecuadamente. Quiero poder pensar en mi cuerpo como algo bueno, y mandar buenas vibraciones a mi endometrio y mi sistema reproductor, pero estoy todavía en proceso de deshacerme de la rabia y el rencor.