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lunes, 16 de septiembre de 2019

ME CUESTA TOMAR CONCIENCIA


Hasta que no me he empezado a ver tripa de embarazada, me ha costado mucho tomar conciencia de estarlo. Aún se resiste mi mente a pensar a largo plazo, a imaginarme con una niña en brazos. Algo en mi cabeza, que no sé qué es (sentido común, miedo, intuición…), me protege todo el tiempo de tener estas visiones y dejarme llevar e idealizar esos momentos tan deseados. Voy mucho más al día, rogando simplemente que no se detenga su desarrollo y que avancen las semanas. Veo y siento amenazas en todas partes y ante cada pequeño signo que no entiendo o que me descoloca. Por ejemplo, me sigue atormentando no notarla a estas alturas (hoy estoy de 21+3 semanas), y acabo dudando si es que no tendrá algún tipo de parálisis corporal. Tengo un flujo súper abundante y anaranjado y acabo dudando si es que no será que estoy perdiendo líquido amniótico. Y todo el tiempo cosas de este estilo. Me da hasta vergüenza preguntar a los médicos, porque cuando me escucho a mí misma desde fuera, siento que sueno a paranoica.

De hecho, casi no he escrito en este diario. Siempre pienso: vale, cuando ya esté más clara la situación y sea más seguro el embarazo, ya me pongo a escribir y a analizar mi cabeza y todo lo que estoy viviendo, desde la tranquilidad. Pero la sensación de seguridad en el embarazo no aparece en ningún momento, y yo voy retrasando la escritura y el pararme a pensar.

No pasa ni un día en el que no tenga presente mi historia de infertilidad, no pasa ni un día sin que recuerde de dónde vengo y todo lo que he pasado hasta llegar hasta aquí, y pienso mucho sobre cómo me sentía hace tan solo unos pocos meses. Esas cosas no se olvidan. Y yo todavía no consigo recordarlo sin dolor.

Leo con cierta envidia a diferentes chicas que también han tenido su paso por la infertilidad y que aseguran estar bien y haber aprendido mucho gracias a ella, y envidio lo bien reconciliadas que están con el pasado que les ha tocado vivir. Y yo aún me siento bastante alejada de este punto. No sé de qué manera han podido llegar tan rápido a estas conclusiones y a esta paz interior con este tema, yo no puedo. Y no me considero para nada una persona con falta de recursos psicológicos, pero también conozco mis tiempos y la manera en la que yo podría superar todo esto no es tan “fácil” ni tan “rápida”. Quizá mi mente sea más compleja en este sentido. Y quizá sea esa la clave, hay que tener una mente más simple para poder llegar antes a sentirse en paz con todo lo perdido en el camino y poder centrarse sólo en lo ganado.

En otras personas veo también un optimismo que me parece envidiable. La forma abierta, sensitiva y positiva con la que están viviendo sus embarazos “Arcoiris”. A mí me cuesta quitarme el miedo de encima. Pienso mucho estos días en Teresa Domingo, una chica a la que sigo por Instagram y que me tiene el corazón encogido en un puño. Después de un duro camino en Reproducción Asistida (como el que muchas llevamos) acaba de perder a su bebé de 20 semanas de gestación en un parto prematuro. Pienso en ella y no dejo de sentir que esa podría ser yo también en cualquier momento. O en “Nosoyunadramama”, que perdió a su niña de 28 semanas de gestación…

La inocencia con la que se viven la mayoría de embarazos es algo que nunca tendremos las que pasamos por estas cosas. Pero es que hay otro tipo de inocencia también en las que pasamos estas cosas, que yo tuve en su momento, y que ahora ya no puede darse. Y es cuando estás al principio de la Reproducción Asistida y te quedas por primera vez embarazada. Yo llevaba ya 3 abortos naturales cuando empecé y me quedé embarazada a la primera, y en ese embarazo sentía que nada podía ir mal porque estaba todo controlado por la medicina y los médicos, con refuerzo hormonal, heparina y mil controles. Son muchas las parejas que consiguen un hijo con Reproducción Asistida en poco tiempo, sólo es cuestión de hacerse unos cuantos estudios, tomar unos cuantos tratamientos, tener en cuenta una serie de medidas, un empujoncito y ya está. Así fueron los dos embarazos de mi hermana, por ejemplo. Esta es la parte FACIL de la Infertilidad y los tratamientos de Reproducción Asistida, donde aún conservas parte de esa inocencia y afrontas mejor los embarazos porque todo va sobre ruedas y lo difícil ya está pasado. Pero a mí también se me perdió esa inocencia. A mí me tocó pasar por dos abortos más y por tres intentos fallidos, con su consiguiente desgaste, desesperación, rotura del alma y ruina económica. Y a la fuerza aprendes que no puedes encarar estas cosas con inocencia y optimismo, porque NUNCA SE SABE.

Así que así estoy viviendo yo este embarazo. Mentiría si aseguro que es así de chungo y negativo todo el tiempo. Vale, a ratitos me permito soñar levemente. Pero algo tira siempre de mí hacia abajo y me recuerda que con los pies en la tierra estaré más protegida.

martes, 24 de abril de 2018

PRIMERA CITA CON JUANA CRESPO


Por fin llegó el día y ayer fuimos a ver a Juana Crespo por primera vez. La Clínica es preciosa, con muchísimo espacio, y todo muy nuevo, minimalista, muy bien decorado y con mucho gusto. Me encantó, la verdad. Estuvimos allí casi 4 horas, pero a mí no se me hizo tan largo, porque estuvimos viendo y hablando con un montón de gente. Primero con una chica de Administración que se tomó todos nuestros datos, y después pasamos a una enfermera a la que le contamos absolutamente TODO, de principio a fin, historias familiares, tratamientos, embarazos, medicación, y mil detalles más. La pobre acabaría echando humo por la cabeza, nos comentó que nos habíamos hecho de todo… Al ratito ya nos pasó al despacho de Juana. La esperamos allí durante unos 20 minutos, y ese tiempo me dio la oportunidad de observar con detalle. Toda una pared casi llena completamente de fotografías de madres y bebés, y en cada una de las fotografías, Juana había escrito cuál había sido el diagnóstico inicial de la paciente. Había de todo, era un poco abrumador y esperanzador al mismo tiempo. Al menos te deja la sensación de que casos muy complejos consiguen salir adelante, desde mujeres con muchísimas transferencias a sus espaldas, otras con abortos, otras con úteros “imposibles”… Estando allí, me preguntaba qué es lo que acabaría poniendo Juana en mi fotografía. Solamente encontré una fotografía de una eco donde ponía “aquí no hay nada que hacer”, y se me puso un nudo en la garganta de pensar que podría llegar a ser la mía en el futuro.

Llegó Juana y traía con ella un resumen hecho a mano de nuestro caso, que probablemente le habría hecho la enfermera que nos atendió antes. Lo puso en la mesa y me dijo: sólo con esto, ya sé quién eres y el tipo de paciente que vas a ser. Algo pasa en tu útero, y se ha ido agravando más y más con cada embarazo que has tenido y con cada aborto. No le dio demasiada importancia a las alteraciones inmunológicas, aunque dijo que ella lo tendría todo en cuenta, pero que cree que la cosa no va por ahí. Me hizo pasar a otra habitación para hacerme un ecografía vaginal, y lo que me comentó me dejó un poco hecha polvo… Dijo que estaba ya menopáusica, que mi ovario derecho estaba completamente atrofiado (y luego añadió, “más seco que el bacalao”) y no había nada que hacer por él. Del ovario izquierdo dijo que iba más o menos en la misma dirección aunque estaba un pelín mejor, pero que tampoco habría mucho que hacer. Dijo que mi útero era pequeño y malo, y lo peor de todo, duro como una piedra, y que allí era imposible que nada creciese, porque no era nada fértil. Yo me aguantaba todo el tiempo las lágrimas y el impulso de preguntarle si aquello tenía solución. Y cuando terminó, me vestí y volvimos a su despacho.

Mi cara era un poema, desde luego, pero no quería intervenir hasta escuchar lo que tuviese que decirme y sugerirme, hasta el final. Ya sentados con ella en su mesa, nos sacó varias ecografías de diferentes úteros. Nos mostró lo que era un útero fértil, diciendo “este útero es de una chica que echa un polvo y ya se queda embarazada”. No puedes evitar reírte con la forma de hablar que tiene, no sé si lo hará para calmar los ánimos, o es que ella es así de bruta hablando, pero a mí me hace gracia. Y luego nos enseñó una eco de un útero parecido al mío, con un endometrio que no puede crecer porque las paredes del útero no le dejan expandirse, ya que las células madre que lo rodean han ido invadiendo la pared intrauterina y el miometrio, y lo habían endurecido tanto que era imposible implantar nada ahí. Eso es que lo que ella cree que me pasa. Por fin le pregunté si tenía solución, y ella sólo me contestó que peores úteros ha visto salir adelante, pero que no podía asegurar nada hasta tener una resonancia magnética que le diga de qué forma está afectado el mío y en qué zonas, y que una RM mostrará cuánto de piedra y “callo” se ha llegado a hacer alrededor de mi endometrio.

De modo que mi siguiente plan es una resonancia magnética pélvica, para lo cual, tengo que llevar tratamiento hormonal como si fuese a hacer una transferencia, y 18 días después de empezarlo, hacerme la prueba, porque ya estaré en fase lútea y se puede ver cómo está mi útero para embarazarse. Como no me va a bajar la regla, me dijo que empezase directamente al día siguiente (o sea, hoy…).  La pauta de estimulación hormonal que hacía con CREA siempre iba de menos a más, es decir, empezaba con 2mg de valerato de estradiol durante 3 días, luego otros 3 días con 4mg, y  3 días después pasaba a 6mg. A continuación introducía un parche de 100mg en el día 10, y después me iba poniendo 2 parches de 100mg cada dos días. Pero Juana me ha dicho que empiece todo de golpe!, es decir, hoy ya empiezo con 6mg de valerato y con 200mg de Evopad. Sólo llevo una pastilla (la de la mañana) y ya me noto el cuerpo raro, así que cuando acabe el día y me haya metido otras dos pastillas y dos parches, me voy a querer morir. Además, los parches me sientan fatal al principio hasta que me acostumbro, y voy a llevar toda la carga desde el principio!. Madre mía… También he conseguido ya el volante y la cita para la resonancia, que será el próximo día 11 de Mayo. Cuando me la haga, dejaré la medicación, y cuando me baje la regla, volveré a empezar el mismo tratamiento hormonal de nuevo, para que Juana me haga una ecografía a los 8 días. Y se supone que con ambas pruebas, ya me dará un diagnóstico y me propondrá un tratamiento, si es que tiene arreglo. Hasta entonces, como siempre, como cada vez que damos un paso, PACIENCIA.

Mi primera impresión de Juana Crespo y de su Clínica, es buena. Estoy muy escarmentada con la vida como para hacerme ilusiones, pero me transmite confianza, y una posibilidad, que desde luego, no me voy a quedar sin explorar. Soy consciente de que llego a Juana con los ánimos por los suelos, medio arruinada después de haber invertido más de 30.000 euros en tratamientos durante estos 3 años, y cansada de esta lucha tan larga y todavía sin fruto. No quiero responsabilizar a nadie, ni si quiera a mí misma, porque no sería justo. Todas las personas que me han acompañado en este camino, hasta ahora, me han dado lo mejor de sí mismas y han puesto todo su empeño en ayudarme, estoy 100% convencida de ello. No sé si Juana habrá aparecido para darme luz, o para cerrar de una vez mi capítulo de la maternidad. Y si es ella quien me va a ayudar a ser madre, no sé por qué ha tardado tanto en aparecer en mi vida, precisamente ahora que ya me encuentro casi derrotada. Algún día, con retrospectiva, quizá lo entenderé. O quizá no lo entenderé nunca, porque la verdad es que estoy cansada ya de buscar lecciones de vida en esta experiencia tan horrible, y de encontrarle un sentido a todo este sufrimiento.

jueves, 16 de noviembre de 2017

LISTADO DE PRUEBAS DE FERTILIDAD



He decidido hacer un recuento de todas las pruebas que me he ido haciendo hasta ahora desde el primer día, y de los costes que ha tenido cada una de ellas, por lo menos las que eran de pago, porque muchas me han entrado dentro del seguro médico privado. También he añadido las pruebas que le han ido haciendo a Goku en todo este tiempo.


·      Primero fueron los análisis normales que le hacen a cualquier mujer que decide ponerse a buscar un embarazo: hematológicos, hormonales, colesterol, anticuerpos, etc.
o   Análisis de la Hepatitis B y C, y VIH.
o   Prueba de toxoplasmosis.
o   Otras enfermedades: Parvovirus, Citomegalovirus, Ferritina, Inmunoglobulinas A, G y M, Linfocitos B y T, y Borrelia, Rubeola…
o   17-Beta-Estradiol
o   FSH, LH y Prolactina.
·       Análisis del día 3 del ciclo.
·       Análisis del día 21 del ciclo.
·       Cariotipo mío.
·       Cariotipo de Goku.
·       Espermiograma de Goku.
·       Análisis de la Hormona Antimulleriana. Esta prueba me costó 95 euros.
·       Ecografía vaginal de recuento de folículos.
·       Análisis del Síndrome de Cromosoma X-Frágil.
·       FISH y Fragmentación de ADN de Goku. Estas pruebas nos costaron 500 euros en total.
·       Estudio general de coagulación y trombofilias.
·       Thromboincode, estudio ampliado de trombofilias. Esta prueba costo 250 euros.
·       Histeroscopia.
·       Análisis de la Vitamina D.
·       Análisis de las vitaminas del grupo B.
Test de Tolerancia al Gluten.
·       Estudio Inmunológico:
o   Anticuerpos Anti-TG
o   Anticuerpos Anti-TPO
o   Anticuerpos Anti-péptido deamidado de gliadina IgG
o   Anticuerpos Antinucleares IgG e IgM
o   Anticuerpos Anticardiolipina IgG e IgM
o   Factores C3 y C4 del complemento
o   Células NK y NKT
o   Vitamina B - B6 y B12
o   Vitamina D - 25(OH)D3
o   Curva de Glucosa/Insulina
o   Índice de resistencia a la insulina HOMA-IR
o   Tiempo de Protombina
o   TSH, T3 y T4 total y T4 libre
o   Homocisteína
o   Proteína C y S
·       Haplotipo KIR (yo). Este análisis cuesta 175 euros.
·       HLA-C (de los dos).
·       Prueba ER-Map de receptividad endometrial. Esta prueba nos costó 780 euros.

jueves, 29 de junio de 2017

SEGUNDA TRANSFERENCIA (Quinto Embarazo)


Han pasado muchos días!!. Pero de verdad que no he tenido ningunas ganas de ponerme a escribir. También es cierto que he estado teniendo mucho trabajo, porque me cogí algunos días libres después de la transferencia, y los momentos que he tenido en el despacho a solas y con calma, realmente no han sido tantos.

Mi transferencia fue espectacularmente bien, en todos los aspectos. Me encontraba genial de ánimos, con mucha confianza en mí misma y en mi cuerpo, porque además me sentía físicamente muy bien, descansada y preparada!. El procedimiento fue casi exacto al anterior, sólo que esta vez yo iba con los sentidos más “puestos” en situación y observando las cosas con más cautela. De nuevo, el Doctor Blanes fue quien llevó a cabo la intervención, lo cual supuso para mí un gran alivio, porque tengo confianza absoluta en este médico. La embrióloga, Victoria, súper bonita y amable, contestando todas nuestras dudas con paciencia y afecto. El enfermero de la otra vez también, con su gorro de espermatozoides que me encanta y que le quita un poquito de seriedad y de tensión a la situación. Sobre las molestias, ninguna!. A lo mejor porque yo iba más mentalizada de que me podría doler como me pasó en la otra ocasión, y me esperaba más molestia, pero para nada, casi ni lo noté, sólo cuando introdujeron la cánula en los primeros instantes, pero enseguida, mi cuerpo se relajó y pude disfrutar mucho más esta vez de todo lo que pasaba, de cómo me preparaban, y cómo depositaban el embrión dentro de mí. Y algo sorprendente, mi endometrio medía ese día 6,5 mm, ¿no es una pasada?, en sólo 3 días había crecido muchísimo!. No duró ni 5 minutos y ya estaba de vuelta en la salita de espera con Goku, que no dejó de llorar y emocionarse a cada instante, y no sabe él lo muchísimo que me motiva verle así, porque yo en momentos de este tipo, suelo mantener mucho la compostura y puedo llegar a parecer a veces hasta fría. Estuvimos 15 minutos esperando, yo tumbada en un sillón y él sentado a mi lado en una silla y dándome la mano. Y ya está. Me sacaron sangre para ver que todo estaba bien y si tenía que modificar en algo la medicación, y me marché para casa. He estado 48 horas completas casi sin moverme del sofá y de la cama, y el Domingo estuve tomando algo con mi hermana y mis sobrinos en la plaza de mi pueblo, y tomando un poquito el sol. No quiero por nada del mundo que esta vez me falte Vitamina D, así que no pierdo oportunidad cada día para estar un rato al sol. No veas el color que estoy cogiendo ya a principio de verano, y es algo que no debería, pero puestos a priorizar, es más importante mi bebé que mi piel y las manchas que me puedan salir en este momento…

Y ahora me encuentro en mi segunda betaespera. Procuro llevarla bien, y muchas veces lo consigo. Sobre síntomas, pues van y vienen, y realmente no considero que sean muy concluyentes de nada, ni para bien ni para mal. Intento ser objetiva con estas cosas, porque la cantidad de medicación que llevo en el cuerpo es más que suficiente para justificar que note tantas cosas raras. Pero a veces la sensibilidad me puede, y hace un par de días, por ejemplo, cuando me quité el sujetador al llegar a casa, me dolían tanto los pechos que mi primera reacción fue reír y llorar a la vez, de lo emocionada que me puse. Luego me acuerdo de los 900 mg de progesterona que me meto cada día, y me des-emociono un poco. Dolores de cabeza, ninguno. Mareos, ninguno. Náuseas o dolor de tripa, tampoco. Tengo apetito, y me encuentro muy bien del estómago. Tirones del útero o la sensación de regla inminente, realmente muy poquito y muy suaves, y no todo el tiempo, así que no sé… Es pronto aún para hacer un test de embarazo, no sé si quiera si debería. La vez anterior hice trampas y es muy posible que durante este fin de semana también las haga… Pero por ahora me contengo, porque podría salir un falso negativo y no me quiero desmoralizar innecesariamente. Prometo intentar no hacerme ninguna prueba, aguantar y ser fuerte como una campeona.

Lo más importante es que estoy FELIZ, y que pienso acompañar con ilusión y buen humor a este embrión hasta el final. Muchas veces pienso que si no tiene que ser, al menos SE que va a estar conmigo hasta que me baje la regla, está dentro de mí todavía, y es mi bebé. No hay nada más importante. Soy su mamá y me necesita. Es mío y forma parte de mí todos estos días. Ojalá salga adelante, se implante, se desarrolle bien  y se convierta en una de las cosas más bonitas de mi vida. Puede salir bien, va a salir de la mejor manera posible. Y yo estoy al 100% desde el principio. Claro que albergo dudas e inseguridades, sería absurdo pretender que no aparezcan, pero las voy desplazando con paciencia y sin forzarme, y voy buscando todo el tiempo el discurso positivo, y si a veces me cuesta encontrarlo, al menos busco un discurso de esperanza. Y de verdad que acabo consiguiendo que la actitud positiva vaya ganando terreno a la actitud asustada y negativa. 

lunes, 19 de junio de 2017

INTENTO DE FIV CON ENDOMETRIO DE 5 MM


Todos estos días están siendo un poco confusos. Como no he tenido muchas ganas de sentarme a escribir, han ido pasando las cosas, y a ver si hoy soy capaz de resumirlas todas un poco. Lo primero, contar que después de empezar con la medicación para preparar el endometrio después del parón de 3 meses, las ecografías no han sido nada positivas. Hay crecimiento, pero muy, muy lento. En la primera eco me dio un grosor de 3 mm, y ya todo apuntaba a que no iba a ser muy alto en general. En la segunda me dio 4,4 mm, y en la tercera (que la hemos tenido hoy, que ya estoy en el día 16 del ciclo) he llegado sólo hasta 5 mm. Es muy fino, en casi cualquier sitio me dirían que es insuficiente para una transferencia. Pero sin embargo, me han dado el visto bueno, porque al parecer la forma del endometrio es muy bonita, y otra cosa importante, es que es “Trilaminar”, que al parecer también es algo básico. Los análisis de sangre me han salido bien. El equipo médico de CREA se ha reunido esta mañana para valorar mi caso y finalmente han decidido que seguimos adelante. Me preocupa un poco que puedan estar arriesgando más de la cuenta. No he encontrado en Internet ningún caso como el mío (como me pasa habitualmente…). Yo quiero creer que me cancelarían la transferencia si no fuese viable, y que no estamos poniendo en riesgo la vida de mi embrión. No quiero desconfiar, acepté la ayuda de otros profesionales y me dije a mí misma que iba a confiar en ellos y en su trabajo, y eso voy a hacer, porque ganas de luchar ahora mismo tengo muchísimas, y si me están dando vía libre, yo las voy a aprovechar. Estoy cansada de medicaciones y tratamientos, no quiero prolongar más estas cosas. Voy a poner toda mi alma en este intento, como siempre hago. Así que vamos allá con mi próximo embarazo!, aunque tenga un endometrio de 5 mm, yo voy a intentarlo!.

Ya he dejado de tomar Auxina E400 y Elorgan 400 (a ver si por fin me desaparecen los picores que me dan), y a partir de hoy empiezo con la progesterona, con Utrogestán, nada menos que 900 mg al día!, 600 vaginales y 300 orales. Seguiré con mi pinchazo de Clexane 60 cada día, y mis 6 mg de Perifem. No me gusta nada el Utrogestán, ni oral ni vaginal. Cuando lo tomo oral me da unos mareos espectaculares, ligero dolor de cabeza, y una sensación en el estómago como de fatiga y pesadez, y hace que casi todo lo que como, me siente regular. Y cuando lo tomo vaginal, me paso el día “chorreando” (como se diría vulgarmente), y con pequeños tironcitos en el útero, que imagino que serán buenos para el proceso, pero que a mí me confunden un montón, porque así es imposible interpretar nada en una betaespera… En pocos días, el Viernes, ya tendré a mi bebé dentro de mí, de nuevo, mi pequeñín o mi pequeñina. La descongelación de mi embrión se hará por la mañana temprano, y luego me llamarán para decirme la hora exacta de la transferencia, que me han dicho que seguramente será hacia medio día, sobre las 12:00.

Hay tanta gente bonita pensando en mí y en mi deseo de ser madre, que me siento súper afortunada en mi vida por las personas que forman parte de ella.

lunes, 5 de junio de 2017

DE NUEVO EN LA LUCHA


Ya estamos de nuevo en la lucha… Desde el Sábado, que me bajó la regla, nos encontramos en nuestro nuevo ciclo de transferencia. Deseo que todo vaya bien esta vez, sin contratiempos ni sorpresas de última hora. Mañana tenemos una ecografía en la Clínica, para ver que todo está yendo bien, sobre todo porque esta regla es un poco extraña, no sé cómo explicarlo, va y viene. El Sábado manché un poco durante el día, pero luego no pasó nada más. El domingo empezó bien la cosa, pero de nuevo por la tarde dejé de sangrar y hasta hoy a medio día no he vuelto a manchar ni un poquito. Tiene un color marrón muy oscuro, como muchas de mis últimas reglas, que no sé si es algo significativo. Así que mejor que me miren por dentro antes de continuar, no vaya a ser que algo no esté funcionando bien, y quizá tenga arreglo si actuamos a tiempo. De momento no está pasando nada más. Vuelvo a tomar las pastillitas blancas de la caja de Perifem (Meriestra, Valerato de Estradiol) y no puedo hacer nada más que esperar a que mi endometrio en esta ocasión responda como debe y se encuentre bien preparado para recibir a mi bebé. Lo estará!!!. Tengo mucha fe y esperanza en este ciclo. Es mi momento de ser mamá, lo intuyo!. 

Están pasando algunas cosas negativas o que me desestabilizan un poco, y que llegan en el peor momento posible a mi vida… Una de ellas, la más importante, es que en pocos meses, tendré que mudarme de despacho. Todo ha pasado bastante deprisa y yo no estoy ahora en las mejores condiciones para poder asimilarlo y centrarme como corresponde en este objetivo. Al menos no durante el próximo mes. Mi próximo objetivo, aparte de mantener mis responsabilidades, es mi transferencia, tener un buen ciclo y poder quedarme embarazada. Fuera de eso, no hay nada más importante. Pero tarde o temprano tendré que retomar este problema, porque necesito encontrarle solución.

martes, 16 de mayo de 2017

QUE LARGO SE HACE...



Pasan los días, uno tras otro, y yo voy tachando en el calendario cada uno de ellos con pesadez,  cansada de esperar, de que el tiempo pase taaaaaaaaan lento. Pero es lo que hay. Cuando me volvieron a posponer la transferencia la última vez, me propuse intentar centrarme en otras cosas, pero tengo que decir que no siempre lo consigo. La sensación física es como la de ir cuesta arriba en una pendiente muy empinada. Es cierto que ya me advirtieron en la Clínica que la medicación que iba a tomar durante estos dos meses (especialmente el “Elorgan”) baja considerablemente la tensión, por eso entiendo que es normal que me sienta con tan poquita energía y arrastrada. Pero no es el único síntoma secundario que tengo. Desde que empecé a tomarlas, también noto picor constante en el cuerpo y sobre todo en el cuero cabelludo, a veces me rasco tanto que acabo haciéndome hasta daño en la piel. Y el dolor de cabeza… de esos que no desaparece en ningún momento, ligero, como de fondo, pero siempre presente. Pensaba que me acostumbraría a él, pero de verdad que es bastante molesto casi siempre. Y psicológicamente tampoco me encuentro bien, estoy alicaída y de bajón emocional, sin ganas de nada… Aunque curiosamente, y contrario a lo que me pasaba meses atrás, me siento mejor cuando estoy trabajando con pacientes, se me pasa todo más rápido, el tiempo, quiero decir, y me siento hábil y cercana. Menos mal, porque este tiempo atrás me he estado sintiendo bastante agotada con este tema del trabajo, y es un alivio sentir que sigo siendo la misma de antes cuando me pongo a trabajar.

Últimamente lo que me está costando más son las rutinas, el día a día, las responsabilidades personales, el ajetreo normal. Es para esas cosas para las que me siento sin fuerzas ahora. No es mi mente, es mi cuerpo el que siente que no puede seguir adelante con normalidad. Y yo al final ya no sé qué es lo que llevo peor, si encontrarme mal físicamente o mentalmente…

jueves, 11 de mayo de 2017

COSAS QUE NO ME VIENE BIEN ESCUCHAR




Siempre, SIEMPRE, intento ser tolerante y respetuosa con todo el mundo. Siempre ofrezco mi mejor cara aunque lo que estén diciendo me parezca un disparate. Quizá porque mi trabajo me lleva a empatizar constantemente con ideas y emociones muy diversas, y puedo llegar a comprender casi todo lo que una persona hace, dice o piensa. Pero eso no significa que no exista ningún comentario o valoración sobre mi situación que a veces tengo que escuchar y que preferiría no tener que oír. Procuro no juzgar y normalmente prevalece en mí el agradecimiento por el gesto de intentar animarme o ayudarme. Y por eso no genero ningún rencor contra nadie. Sin embargo, hay determinadas cosas que es preferible que intentemos no decirle a una persona en mi situación y pasando por lo que yo estoy pasando. Por ejemplo:

·       En el momento que te relajes, todo irá bien. Sólo tienes que relajarte. Conozco a “X” que también estuvo mucho tiempo buscando y cuando se relajó y dejó de buscar, fue cuando se quedó.
§  La infertilidad es una enfermad, no la provoco yo estando nerviosa.
§  Es como decirle a alguien con cáncer que si se relaja se curará.
§  Por favor, seamos justos y no demos a entender que el problema es ponerse nerviosa, porque es NORMAL estar nerviosa, y no es por eso por lo que no podemos ser madres.

·       La mayoría de las mujeres tiene algún aborto antes de ser madres.
§  Mal de muchos, consuelo de tontos.
§  Las comparaciones son horribles.

·       Al menos ha sido pronto, habría sido peor con un embarazo más adelantado.
§  ¿Por qué iba a ser peor?. Para mí tiene el mismo valor un embarazo de días, de semanas, o de meses. Todas las pérdidas son dolorosas.
§  Es como decirle a alguien que acaba de perder una pierna, que podría haber sido peor y haber perdido las dos.

·       Obsesionarte sólo va a complicar las cosas, no pienses en ello. Cuanto menos hables del tema mejor. Lo mejor es pasar página cuanto antes.
§  Es como decirle a alguien que se está muriendo de hambre, que no se obsesione por encontrar comida.
§  Hablar del tema no tiene nada de malo, ni es negativo para mí.
§  No hay que pretender pasar página cuando antes, hay que pasar por el duelo, llorar, pensar MUCHO en lo que ha pasado, y superarlo…
§  Si eres tú quien se siente mal al escuchar el dolor de una mujer que no consigue ser madre, no preguntes, pero no digas que lo mejor es no hablar de ello.

·       Tranquila, siempre puedes adoptar.
§  ¿Le harías esa misma recomendación a alguien que puede tener hijos propios sin ningún problema?. Sería la única razón por la cual yo aceptaría este tipo de consejo…

·       Aprovecha ahora que puedes, que luego no podrás dormir, el cuerpo se te deformará, no tendrás tiempo para ti misma, estarás siempre agotada.
§  Por favor, nunca frivolices con la maternidad delante de alguien que no puede ser madre.
§  ¿Acaso ahora no estoy agotada, deformada físicamente, me cuesta dormir…?. Puestos a elegir, mejor pasar por todo eso con un bebé en brazos. No pienses que soy afortunada.

·       ¿Has probado “X” cosa? (tomar vitaminas, aceite de onagra, hacer acupuntura, levantar las piernas después de tener relaciones…), a mi cuñada le funcionó…
§  ¿Piensas que habría optado por una Clínica de reproducción asistida si de verdad fuera algo tan sencillo?.
§  Cuando hay un problema de infertilidad, esas cosas ayudan, pero no son el origen del problema.
§  No des por sentado que no hemos intentado de todo.

·       Deberías hacer más reposo. A lo mejor si no te movieras, no perderías los bebés.
§  No conoces cada caso particular. Los bebés no se pierden sólo por desprendimiento de placenta.
§  Por lo menos en mis abortos, nunca ha sido mi caso, siempre he tenido muy buena implantación.
§  A veces la falta de movimiento y de ejercicio es mucho peor para un embarazo.