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lunes, 12 de febrero de 2018

PENDIENTE DE UN RELOJ



¿Qué reloj?, pues varios. Tanto de forma física (el de las horas…), porque tengo que estar pendiente de tomar mucha medicación. Como de forma biológica (reloj biológico interno…), porque mi cuerpo decide funcionar o no cuando le da la real gana. Como de forma temporal (paso del tiempo…), porque ya vamos contra-reloj en este tema.
Vamos por partes…

Resultado del segundo ER-Map. Desastroso, confuso y extraño, como todo lo que me pasa a mí en este tema. Salió POST-RECEPTIVO. ¿Alguien entiende algo?. Con 5 días de Progesterona me sale pre-receptivo, y con 6 días de Progesterona, me sale post-receptivo. Conclusión: soy de esos “extraños” casos (por no decir, bicho raro…) que tienen una ventana de implantación más estrecha de lo normal. Cuando ya pensábamos que nada peor podía ocurrir, y cuando ya creíamos que íbamos a cerrar este asunto de la Ventana de Implantación, aparece esta alteración extraña. El Laboratorio que ha hecho la biopsia, no tiene otra explicación, dice que esto a veces pasa, y que en este caso, es preferible optar por una ventana pre-receptiva, porque al menos tiene alguna posibilidad de implantación, si el embrión es de calidad (y así ha sido en las dos anteriores transferencias), ya que, por el contrario, cuando es post-receptiva, es seguro al 100% que no hay implantación que valga.

Mientras tanto, fueron llegando los resultados de las pruebas que Diana Alecsandru me había pedido. Todo está más o menos bien, sin infecciones importantes, ni reacciones raras de mi metabolismo, ni cosas de esas, excepto una curva de glucosa-insulina un poco elevada, para lo cual me ha puesto “Metformina 850”, media pastilla cada 12 horas. Al parecer tengo una ligera resistencia a la insulina, que no es preocupante, pero que mejor si la controlamos un poco. Lo que sí me advierte es que puedo llegar a tener diabetes en algún momento de mi vida en el futuro. Qué guay… Y por lo demás, como no ha aparecido nada, llevaré un tratamiento empírico con corticoides antes y después de la transferencia. Antes con “Dexametasona”, y después con Prednisona.

Me bajó la regla en los días previstos y empezamos con todo. Resumo mi arsenal de pastillas de este último intento:
·       Omeprazol 20 (me tocó incluirlo porque tengo el estómago hecho polvo…).
·       Eutirox 25.
·       Suplementos naturales:
o   Onagra,
o   Maca,
o   Coenzima Q10,
o   Omega 3.
·       Suplementos de vitaminas y minerales:
o   Natalben Pre-conceptivo,
o   Foli-Doce.
o   Auxina E400
·       Adiro 100.
·       Innohep 4500.
·       Elorgan 400.
·       Perifem
o   2 mg los 3 primeros días
o   4 mg los 3 siguientes
o   6 mg a partir del sexto día
·       Parches de Evopad, a partir del día 9 de ciclo, 200 mg cada dos días.
·       Metformina 850, media pastilla cada 12 horas.
·       Dexametasona, 1,5mg una semana antes de la transferencia.

La primera ecografía de control fue como siempre, es decir, regular. Tengo un endometrio fino, de buena calidad, pero que responde muy poco a los estrógenos y la progesterona. Por suerte, siempre tiene una forma bonita y acaba siendo trilaminar, cosa que a veces es más importante que el propio grosor. En ese primer control medía muy poco, 3´6mm, el crecimiento estaba siendo muy lento, pero tampoco le dimos mayor importancia, porque como suele ser lo habitual, casi siempre es cuestión de darle un poco más de tiempo y él sólo va aumentando, hasta llegar a lo mínimo indispensable. Ese suele ser mi tope, entre 5mm y 6mm, y luego con la Progesterona crece un poquito más hasta la transferencia, pero generalmente muy poco. Aún así, siempre he llegado a la implantación en todas mis transferencias, de modo que no es un mal signo. Pero en esta ocasión, en la segunda ecografía de control del Viernes pasado, mi endometrio medía 2,9mm. Claramente se estaba replegando y era imposible continuar. Transferencia cancelada… Estas cosas siempre suponen  un mazazo. Te lo ves tan cerca que no consigues asimilar que de nuevo, todo tiene que detenerse y esperar. Maldita paciencia. Conseguimos superar la frustración a medias, porque creo que es imposible llevar bien estas cosas. Por enésima vez, tampoco va a ser este mi mes de embarazo, y de nuevo se aleja mi bebé de mi vida.

Afortunadamente, va a ser bastante menos tiempo de lo que esperaba. Porque al retirarme de golpe toda la medicación, el Sábado ya me bajó la regla (al día siguiente). Y ya nos encontramos en un nuevo intento. La única diferencia de medicación con el ciclo anterior es que esta vez hemos decidido probar con Viagra vaginal. Pero esto lo cuento mañana, que hoy no tengo más tiempo!.

martes, 21 de noviembre de 2017

ESTO NO LO ESPERABAMOS



No es mi naturaleza ser negativa. Mi mente tiende a salir adelante siempre, a pensar en positivo, a centrarse en la esperanza y a pensar que las cosas van a salir bien. Y me siento afortunada por ser así, porque veo a diario lo muchísimo que cuesta enfocarse de esta forma en la vida. Y a mí me sale natural. Por eso no esperaba ni por asomo lo que nos dijeron ayer.

Fuimos a CREA por mero formalismo, para ver el resultado de la biopsia de endometrio (ER-Map), pensando que no habría ningún problema, y que el foco de la consulta estaría centrado en preparar nuestra siguiente transferencia el mes que viene e ir cerrando cosas. Pero nada más lejos… El resultado de la prueba no ha ido como esperábamos. Yo pensaba que al haber tenido una buena implantación en todos mis embarazos, esa variable estaba más o menos clara, y que hacíamos esta prueba sólo para confirmarlo y porque no queríamos dejarnos nada en el tintero. ERROR. Hemos pecado de ser demasiado confiados. Y por eso ayer tuve un día horrible, me vino toda esta situación como un jarro de agua fría. El resultado es que tengo un endometrio “PRE-RECEPTIVO” en el momento de la transferencia, que quiere decir que es probable que el embrión no coja adecuadamente o que en el caso de hacerlo, no se garantice que permanezca. Como norma, se suele recomendar prolongar un día más la toma de progesterona antes de la transferencia y hacerla un día después de lo habitual. Pero si queremos estar 100% seguros de esta medida, tendríamos que repetir la prueba de nuevo, cambiando esta variable durante el tratamiento hormonal y comprobando con otra biopsia que, efectivamente, en ese día concreto de mi ciclo (un día después), mi endometrio está genéticamente mejor preparado para acoger un embrión. Mónica nos explicó que muchas parejas que han llegado a este punto, directamente han optado por no repetir la prueba y seguir la recomendación general, y siempre ha ido bien. Pero que ellos se veían en la responsabilidad de informarnos y que esa decisión fuese nuestra. Te puedes imaginar que optamos por repetirla sin ni si quiera pensarlo, hablarlo o meditarlo, porque llegados a este punto, ¿qué son 1000 euros más?. No acabo de saber si darle tan poca importancia al dinero en estos casos es algo bueno o no, pero es lo que nos sale a ambos, cuando se plantean estas cosas. Lo que no queremos es que llegue un momento en el que nos podamos arrepentir de no haberlo hecho TODO. Sólo nos queda un embrión, y nos ha costado sangre, sudor y lágrimas llegar a los 3 que sacamos. Desconozco qué es lo que ha llevado a otras parejas a decidir no repetirse la prueba. Imagino que dos motivos básicamente: no tener el dinero o disponer de muchos embriones fecundados y tener cierto margen para “probar” (cosa que también me cuesta entender, pero creo que es la mentalidad de muchas parejas en reproducción asistida hoy en día).

Una vez salimos de allí, ya nos vinieron otras dudas, como por ejemplo, lo mucho que retrasa esto de nuevo nuestra próxima transferencia (mínimo dos meses más), cuando, de nuevo, creíamos que ya estábamos a las puertas. O por otro lado, el chute hormonal que eso supone para mí. Siempre había pensado, ¡¡¡y dicho!!! cada vez que tenía oportunidad (porque es la verdad), que yo aguanto lo que haga falta, mientras sea bueno para el bebé. Y es cierto, pero ya le voy añadiendo otros matices, y si puedo pensar un poquito más en mí también y en evitarme pasar por ciertas cosas, lo haría en este momento. Porque siento que mi cuerpo ya no puede mucho más. No es sólo algo físico, sino también mental. Es que todos esos tratamientos sientan bastante mal, te descolocan muchísimo, el cuerpo sufre porque no puede producir todo ese chute de manera natural. Y por muy fuerte que seamos, acaba desgastando mucho. Estamos agrediendo al cuerpo y a su forma natural de comportarse, y yo no sé si todo esto en el futuro me acabará pasando factura.

Así que aquí estoy de nuevo, intentando volver a recomponerme y volver a recomponer las cosas, los planes, las expectativas. Lo habitual, vamos, al menos durante estos dos últimos años. Sólo que esta vez siento que las fuerzas ya no me acompañan tanto, y que todo el coraje que he tenido siempre se me va agotando. Hoy me siento así. No sé cómo estaré dentro de unos días. Me siento cansada, un poco desmoralizada y con la energía muy baja. Y con todo esto, tengo que lidiar el día a día, el trabajo, la familia, los amigos, los embarazos de los demás, etc. Este Sábado tengo una comida con mis amigas, a la que me apetecía ir muchísimo. Yo imaginaba hace sólo un par de días que les contaría que estamos a punto de empezar de nuevo, y que me encontraba otra vez con ilusión ante la transferencia. Y ahora ya no me apetece ir. Estoy súper sensible con este tema, llorando cada dos por tres, frustrada y cansada, así que imagino el tipo de comida que les acabaría dando. Y para más INRI, mi amiga Bea, embarazada de 6 meses, feliz y preciosa. Ufff..., es demasiado para mí en este momento. Y me alegro por ella, que tampoco lo ha tenido fácil para quedarse embarazada, pero este fin de semana no puedo, te juro que no puedo.

Estoy avanzando mucho en el tema de las gammaglobulinas. Me estoy moviendo lo que no está escrito, pero eso ya lo contaré otro día, cuando tenga más datos e información precisa, porque hoy por hoy, no hacemos más que dar tumbos por todas partes. Sólo espero que alguna de las 500 puertas a las que estamos llamando, por fin se abra y nos deje respirar un poco. Esta se ha convertido en otra batalla de las difíciles.

lunes, 25 de septiembre de 2017

ERA, ESTUDIO DE LA VENTANA DE IMPLANTACION



Me siento rara de estar tomando de nuevo toda la medicación que llevo cuando me hago una transferencia, pero sin la ilusión de saber que todo el chute hormonal tiene su recompensa al final. Porque esta vez no habrá transferencia real, no habrá bebé que implantar. Más bien al contrario, me quitarán un trozo de endometrio para analizarlo, para hacer un estudio de la receptividad del endometrio o estudio de la ventana de implantación (ERA). Se tienen que reproducir todas las variables exactamente igual que si fuéramos a hacer una transferencia de verdad, aunque siempre va a existir una variable que no podremos controlar, y que nunca va a ser la misma, y es la respuesta de mi endometrio, porque a veces ha sido muy buena y otras muy mala. El Sábado empecé con toda la retahíla de pastillas y con los pinchazos. No me ha sentado tan mal como la última vez (que me tuve que acostar), pero me encuentro rara, con la boca SUPER seca, cansada a nivel extremo, como si estuviera un poco enferma, pero sin síntomas físicos molestos. Los mareos, de momento no han aparecido, sólo de forma leve el Sábado, pero no se ha vuelto a repetir. Y de los tres pinchazos de heparina que llevo, los tres me han dejado marca y moradura, uno de ellos de forma muy bestia en el lado derecho de la tripa. Mira que lo hago con cuidado, pero no hay forma, mi piel reacciona mucho y en seguida se queda morado.

El día 2 de Octubre tengo ecografía de control para ver cómo está respondiendo mi endometrio y si todo está bien, seguiremos adelante y seguramente me sacarían la muestra de endometrio sobre el día 11, justo antes del festivo.

Mi chute de pastillas:
·       Eutirox 25: en ayunas.
·       Inohhep 4.500: antes de salir de casa.
·       Onagra 1000: con el almuerzo.
·       Maca 1000: con el almuerzo.
·       Auxina E400: cada 8 horas con las comidas.
·       Elorgan 400: cada 8 horas con las comidas.
·      Perifem 2mg: una pastilla los 3 primeros días, dos pastillas los 3 siguientes y tres pastillas a partir del séptimo día en adelante, con las comidas.
·       Adiro 100: con las comidas.
·       Acfol 5mg: cada dos días, con la merienda.
·       Evopad 100mg: a partir del día 6, un parche cada dos días, por la noche.
·       Natalbén preconceptivo: después de cenar.

Y otras recomendaciones que sigo:
·       Dieta sin gluten.
·       La menor cantidad de leche posible.
·       La menor cantidad de azúcar posible.
·       Un huevo al día.
·       Mínimo de 5 raciones de fruta y verdura al día.
·       Reducir la carne roja y embutidos a 500g por semana.
·       Frutos secos todos los días. Sobre todo nueces, almendras y pistachos.
·       Toda el agua que me sea posible beber. Esto me cuesta la vida…
·       Café sólo por la mañana, un cortado.
·       Acostarme temprano y descansar todo lo que pueda.
·      Una pequeña caminata después de cada comida. Esto, la mayoría de veces, después de cenar no lo cumplo…
·       Bicicleta 2-3 veces por semana.

jueves, 21 de septiembre de 2017

SILVIA SANCHEZ RAMON Y SUS LLAMADAS


A veces no comprendo por qué determinados profesionales tienen una atención al paciente tan pésima. No dudo ni por un instante que la Doctora Silvia Sánchez Ramón sea una eminencia en este campo, probablemente la mejor, con los mejores conocimientos y experiencia. Es más, se le ve una persona sabia y cuando la conocimos en persona tuvimos muy buena impresión de ella y de cómo hablaba y controlaba sobre lo que teníamos que hacer. Pero ya son dos las ocasiones en las que me ha tenido esperando su llamada durante una semana entera, ¡¡una semana!!. Se acaba convirtiendo en algo desesperante, no me atrevía a soltar el teléfono por nada del mundo por si me llamaba, en el baño, conduciendo, trabajando con mis propios pacientes (algo que jamás he hecho, meterme el móvil en las consultas, me parece una falta de respeto y de educación). Pero no podía dejar pasar la llamada, porque si ya le cuesta tanto llamar, si encima no le contesto, la siguiente llamada a saber cuándo me la haría.

PRIMERA LLAMADA: La primera llamada que esperaba de ella, creí que tardaba tanto en devolvérmela porque acababa de volver de las vacaciones y necesitaba ponerse al día con muchas cosas y muchos pacientes. Me pasé una semana de mucho estrés pendiente del móvil, pero lo soporté. Finalmente me llamó un Viernes a última hora de la tarde. Le conté los resultados que me habían salido, y uno estaba mal y el otro estaba incompleto. De modo que tengo que volver a repetir todo otra vez…
·       El resultado “Bx” de mi Haplotipo KIR no es concluyente y ella necesita saber si se trata de AB o de BB. Ha sido una pesadilla conseguir que el seguro nos devolviera los 177’28 euros que nos costó que nos hicieran este análisis, porque no me ha servido de nada. Hemos tenido que llegar hasta el jefe, del jefe, del jefe (en este caso, jefa…) porque el Laboratorio nos decía que ese resultado para ellos era completo y estaba bien, y no había forma de que se bajasen del burro. Querían que la Doctora Silvia Sánchez les llamara personalmente para que “ellos” le explicaran a “ella” que con ese resultado era suficiente. Está claro que no tienen ni idea de quién es esta mujer, y a mí se me caía la cara de vergüenza al escucharles. Odio la chulería de algunas personas que son incapaces de reconocer que han hecho algo mal o que no saben hacerlo. Gracias a Goku, que ha sido quien ha movido todo esto porque yo no estoy en mi mejor momento, hemos tenido nuestro dinero y una justa disculpa por parte del Seguro, e incluso se ofrecieron a buscarnos un laboratorio externo que sí supiera hacer bien ese análisis. Ahora estamos esperando que nos responda el Centro de Transfusiones de Valencia, que parece que sí sabe hacerlo.
·       El resto de resultados, los que tan agobiada me tenían por la Tiroiditis de Hashimoto, no le parecieron significativos a Silvia. Me dijo que no me alarmase por ese valor tan alto, porque en realidad no era tan alto. Que siguiera tomando Eutirox 25 cada mañana y en paz, que acabarían bajando esos anticuerpos. Me sorprendió mucho esta respuesta, yo que pensaba que tendría un problema muy gordo. Me sorprendió tanto que todavía estoy valorando si consultar o no con un endocrino para que me dé una segunda opinión y saber si de verdad es una situación inofensiva para un embarazo. No debería desconfiar de Silvia, pero no puedo evitarlo. Luego entenderás por qué…
·       Y finalmente, empezó a preguntarme por algunos valores que no estaban en el análisis (índice de Homa, Insulina, Protombina y no sé cuántas cosas más). Le dije que no tenía nada de eso, y se sorprendió. En realidad, fallo suyo, porque mi ginecólogo hizo un volante con su informe delante, y me consta que lo puso todo, literalmente calcado de lo que ella había escrito. Si esas cosas faltaban es porque ella no las había pedido. Pero no quise comentar nada, porque ya me estaba sintiendo muy incómoda con la conversación. Al final volvió a concluir (resignada) que tenía que repetirlos y añadir todo lo que me faltaba.
·       Sobre las Natural Killer, me comentó que casi seguro tenga que ir con “gammaglobulinas” durante el embarazo. Que ya valoraríamos si podríamos combinar tratamientos para reducir su coste, pero que su recomendación es llevarlas desde el principio. Y aquí andamos, haciéndonos a la idea del gasto…

Tengo que decir que su actitud al teléfono no me pareció tan profesional como la primera vez que la conocí, parecía cansada (eso lo puedo entender), pero había algo más, le faltó muchísima empatía conmigo, me trató a correprisas, en muchos momentos parecía que ni si quiera sabía qué decirme, no me explicó nada, y se limitó a concluir que tenía que repetir las pruebas, como con la intención de quitarse de encima mi situación en ese momento y posponerla un tiempo. O esa fue la sensación que se me quedó a mí al colgar el teléfono. Y yo soy muy intuitiva para estas cosas. Le venía mal atenderme y ocuparse de mí, y punto. No respondió a ninguna de mis dudas y todo fueron evasivas. Por muy saturada que esté de pacientes, no me parece correcto ni justo que no me trate como me merezco. Y si le venía mal coger mi caso, hubiera preferido saberlo y buscar otro profesional. Esto son cosas que la Clínica de Reproducción Asistida siempre tiene muy en cuenta, tienen una atención al paciente espectacular, lo cual es lo justo, porque eso también forma parte del trabajo, debería ser así en todas partes.

SEGUNDA LLAMADA: Cuando la Clínica de Reproducción Asistida me comentó que tenía que llamar y preguntarle una duda a Silvia Sánchez, me entró de todo. Estuve tentada de pedirles que la llamaran ellos, porque a lo mejor a ellos les hacía más caso que a mí. Pero de nuevo, me contuve y me resigné. Y es que parece ser que para hacer el ERA (estudio de la ventana de implantación) es necesario reproducir lo más fielmente posible la misma medicación que llevaré cuando vayamos a hacer la transferencia real. Y esa respuesta sólo me la puede dar Silvia, por lo menos para saber si las “gammaglobulinas” se ponen antes o después de la transferencia y si puede influir en el resultado del ERA, porque ese tratamiento es casi seguro que lo voy a tener que llevar, como ella me dijo. Vuelta al estrés de SILVIA SANCHEZ Y SUS LLAMADAS. Y vuelta a lo de siempre. Llamo, pido que me llame, me toman nota, y a esperar. Pasan un par de días y vuelvo a llamar, digo que es urgente, me toman nota y a esperar. Dos días después se vuelve a repetir la historia, y hasta la recepcionista (que ya me empieza a conocer) me dijo la última vez que llamé que no se podía creer que no me hubiese devuelto aún la llamada, que iba a ver si podía insistir de alguna manera. Finalmente me llama 7 días después, diciendo que ya me había llamado días antes y no se lo había cogido. Agradezco el intento de excusarse, pero con una mentira no, por favor. No he despegado el móvil de mi culo en ningún momento, a tope de voz para que no se me pasara, en la ducha, trabajando, conduciendo... Así que no me puede decir que me ha llamado y no lo he cogido, porque no es verdad. Pero vale, me callo, en ese momento que por fin me llama, me parece lo de menos. Y sobre el ERA y las gammas, pues no hay problema porque se ponen el mismo día de la transferencia o como mucho un día antes, y no afectaría al resultado. Y cualquier otra medicación que pudiera llevar, bajo su punto de vista, tampoco perjudicaría el estudio. Pero que esto es algo que deciden ellos, ya que ella no tiene tanto control de esta prueba. Aún no he hablado con la CREA, he dejado el recado esta mañana, y en cuanto me llamen saldré de dudas. Al menos sé que ellos no van a tardar una semana en devolverme la llamada…

jueves, 10 de agosto de 2017

CITA CON LA INMUNOLOGA SILVIA SANCHEZ RAMON


Sigo contando… El Lunes, en la reunión con CREA, nos plantearon visitar a una inmunóloga de Madrid experta en abortos de repetición, que se llama Silvia Sánchez Ramón, para que valore nuestro caso llegados a este punto, y si lo ve necesario, nos ponga algún tratamiento. También nos han planteado hacer un estudio que se llama “Ventana de Implantación”, para el cual necesitaríamos utilizar un ciclo, donde estaría tomando toda la medicación igual que si fuese a hacer una transferencia, y el día donde supuestamente se haría la transferencia, cogerán un trozo de endometrio y lo analizarán para determinar si está en el mejor momento de la implantación. Esto se hace porque hay veces que ese momento idóneo se encuentra algo desplazado, o bien un día antes o bien un día después. Y es una forma de acertar mejor con el momento en que el endometrio está más receptivo a embarazarse. De nuevo se trata de probabilidades muy bajas, digamos que no es lo habitual, pero… yo siempre soy la rarita en todo, así que no me sorprendería que este fuera también mi caso. De todas formas, antes tenemos que hacer el estudio inmunológico.

Nada más salir de CREA, llamé por teléfono a la Clínica Ruber, donde Silvia Sánchez Ramón pasa consulta. Nos dijeron que sólo había dos posibilidades para cita, una el día 23 de Octubre (HORROR) y otra esa misma tarde a las 20:00, porque una pareja había cancelado esa mañana, y además nos dijeron que esto es algo poco habitual. Como no queríamos tentar a la suerte, decidimos coger el coche y marcharnos a Madrid en ese mismo momento. No veas qué paliza de horas en carretera nos pegamos el Lunes, pero no queríamos esperar hasta el 23 de Octubre. Llegamos justitos a las 20:00 para la cita, pero llegamos, que era lo importante. Pasamos a un despacho minúsculo y estuvimos hablando con ella unos 45 minutos. Le dimos todo lo que teníamos en cuanto a análisis y pruebas. Me hizo muchísimas preguntas sobre hábitos y síntomas habituales. Se miró mi historial exhaustivamente, y no veas cómo agradecimos esta pequeña tontería, porque no suele ser lo normal, por desagracia. Y ya sólo en ese rato sacó varias conclusiones, a nuestro parecer, bastante lógicas. Primero, no entendía por qué el hematólogo no me había indicado tomar Adiro junto con la Heparina, porque así debe ser y refuerza el sistema y la acción de este medicamento. Segundo, me cambió la Heparina, de Clexane 60 a Innohep 4500, porque estaba ampliamente demostrado que funciona mejor para la implantación (otra cosa que nuestro hematólogo no tuvo en cuenta o quizá desconocía…). Tercero, aunque no tengo un valor muy desajustado para el funcionamiento de la Tiroides, me encuentro en el límite, y tampoco entendía que hubieran pasado esto por alto, así que me ha pautado tomar Eutirox de 25, en ayunas, y desde YA MISMO. Cuarto, debo seguir tomando el suplemento de Vitamina D concentrada durante la búsqueda (Hidroferol 0,266), y cuando me quede embarazada, cambiar a otro suplemento de esta vitamina, apto para embarazadas, que se llama Solgar Vitamina D3. Todo esto, sólo en unos minutos…

El siguiente paso es completar un estudio de algunas variables inmunológicas, que para mí resultan incomprensibles, pero que ya me encargaré cuando tenga tiempo de estudiar un poco y de averiguar de qué se trata. Por el momento, a ver si consigo explicar sin equivocarme, algunos conceptos de lo que se supone que van a valorar con este estudio. Primero y muy importante, saber si tengo expansión de células Natural Killer, porque de ser así, tendría que llevar un tratamiento durante todo el embarazo, o bien con Gammaglobulinas (15.000 euros aproximadamente de tratamiento…), o bien con Corticoides (más barato, pero que eleva un poco el riesgo de labio leporino y otras malformaciones faciales del feto, Ufff…). Hasta ahora, el primer análisis que me hice de las Natural Killer (que por cierto, fue por mi propia cuenta y solamente pactado con el Doctor Blanes, y no con la Clínica) dice que las tengo un poco elevadas, de nuevo en el límite (10’5%). Así que tengo que repetírmelas, porque estando tan al límite, puede significar sólo que en el momento que me hice el análisis estaba pasando por un catarro o alguna pequeña infección. El resto son cosas que no comprendo, y que sólo voy a apuntar: HLA-C de la pareja, Haplotipo KIR, Anticuerpos Antinucleares, Anticuerpos Anti-TG y Anti-TPO, Factores C3 y C4 del complemento, estudio de subpoblaciones linfocitarias, y Anticuerpos Anti-péptido deamidado de gliadina IgG.

Y por último, también ha hecho una serie de recomendaciones para cuando se produzca el embarazo, sobre todo análisis y controles que quiere llevar en seguimiento. Uno súper importante, y que tampoco entendía por qué no se me había hecho en anteriores embarazos, es una prueba que se llama Anti-Xa y que indica si la cantidad de Heparina es la adecuada o hay que variarla, porque durante el embarazo esto puede ir cambiando. Y el resto serían: Hemograma, TSH, T4L, Homocisteína, Vitamina 25(OH)D, Anticuerpos Anti-cardiolipina y Anti-beta-2glicoproteína I IgG e IgM, C4 del complemento, básico de orina, y dímero D. Madre mía, ahí es nada… Pero francamente, a mí me resulta tranquilizador que me hagan tantas pruebas, porque siento que hasta ahora, no han profundizado tanto como deberían.