miércoles, 31 de agosto de 2016

A DISGUSTO CON MI ASPECTO



Estoy harta de verme mal. No encuentro una imagen en el espejo que me devuelva algo bonito. Siempre me ha gustado mucho mi aspecto. Me considero una persona estéticamente elegante, con buen gusto, con clase. Pero lo que ahora veo es una persona descuidada, no me sienta bien casi nada de lo que me pongo, he dejado de “pillarme el punto”, he dejado de verme sexy y seductora. Y quiero ser la de antes. Me sentía mucho más segura de mí misma. Cuando me quede embarazada, seguramente irá a peor, porque me veré todavía más hinchada y más gorda. No sé si llego a tiempo de empezar a ponerme las pilas en este tema. Tampoco tengo claro que sea lo más saludable ahora empezar a hacer dieta, y cuando me quede embarazada menos. Pero algo tengo que hacer. Sé que puedo mejorar muchísimo mi forma de comer. Sé que puedo organizarme mejor para no recurrir a cosas menos sanas. Es cuestión de planteármelo. Estoy en ello. Estoy en proceso…

Mi pelo. Ese es mi segundo trauma ahora mismo. Está descuidado, apagado, sin vida. Hace tanto calor que llevarlo suelto es una tortura. Hace tanto calor que arreglármelo con secador es una tortura. Hace tanto calor que pasarle la plancha para darle forma es una tortura. Así que tengo que limitarme a recogerlo con una pinza, y no encuentro el modo de que me quede favorecedor, nunca he tenido gracia para los recogidos. Su color tampoco me gusta ahora. He dejado de tintarme de negro (que es mi color de pelo favorito), porque es un engorro estar con los tintes arriba y abajo, y además, lo estropean mucho más de lo que ya lo está. Y por otra parte, estando embarazada no me podré tintar, porque no es recomendable. Estoy intentando dejarlo de mi color, a ver qué sale, y de momento empieza a salir bastante rubio. Tengo que sanearlo un poco. A ver si se pasa ya el calor tan tremendo que está haciendo y es posible dejar de recogerlo en un moño. Mi pelo siempre ha conseguido que me viese más favorecedora, porque yo sé que lo tengo muy bonito. Pero últimamente, no hay manera de sacarle el mismo partido de siempre.

Y para terminar este apartado de moda y belleza, hablemos del maquillaje. De nuevo, hace tanto calor que es imposible maquillarse en condiciones, porque no dejas de sudar y eso hace que a) no se fije bien y no se absorba, y b) el propio sudor lo va eliminando con las horas. No es nada agradable llevar maquillaje cuando se suda. La opción ideal es coger un poquito de color natural con el sol y recurrir a los polvos sin más, pero a mí no me vale, porque no puedo tomar el sol (no debo). Tampoco me pinto los ojos como siempre por lo mismo, porque al ponerme a sudar, se “corre” todo lo que me ponga en la cara. Aborrezco el verano y aborrezco el calor.

Mi conclusión de todo esto, por otra parte, tiene que ver con el hecho de que, como no me encuentro bien conmigo misma, me voy sacando fallos y “peros” por todas partes. No acabo de estar a gusto con nada, ni con mi trabajo, ni con mi aspecto, ni con mi vida. Si estuviera más satisfecha en general, yo sé que estas cosas me darían igual, o ya habría encontrado el modo de mejorarlo, y no me sentiría tan bloqueada con todo. Espero salir pronto de todo este bucle de negatividad, reencontrarme a mí misma, recuperar mis ilusiones naturales y seguir adelante con mi vida, haciendo esfuerzos, eso sí, como siempre los he hecho, pero por lo menos obteniendo resultados, y sin verme tan mal y tan hundida a menudo.

lunes, 29 de agosto de 2016

SIEMPRE ESPERANDO



Se pasaron las vacaciones. Han pasado también los días y no me ha bajado la regla. Nunca sale nada según lo esperado en este tema. Es de lo más frustrante. Siempre estamos a la espera de que pasen cosas para poder empezar, y al final, todavía no hemos arrancado ni un poquito. No veo el momento de sentarme a escribir feliz, en lugar de escribir siempre con ansiedad, con frustración y con desasosiego. Recuerdo la vez anterior, en mi embarazo, que veía todo de forma diferente, como si mis ojos mirasen las cosas de otra manera, más feliz, más ilusionada. Percibía los colores distintos y los aromas distintos. Me sentía en una nube. Quiero volver a encontrarme así, quiero que mi vida vuelva a estar girando alrededor de mi bebé, mis pensamientos, mis actos. Volver a sentir que una vida está dentro de mí creciendo, aunque eso me haga encontrarme con angustia en muchos momentos. Casi desearía volver a tener fatiga y ganas de vomitar constantes, ¡¡mira lo que te digo!!. Me pone muy triste pensar que a estas alturas estaría a punto de dar a luz, o quizá ya hubiese nacido mi bebé. Tenía prevista la fecha del parto para el 31 de Agosto o el 1 de Septiembre. O sea, en un par de días. Y ya ves, nada de nada, ni si quiera la perspectiva de poder empezar. No me baja la regla. Intento convencerme de que cuando pase el calor y las vacaciones, todo irá mucho más rápido.

Nunca antes me había sentido tan gorda como últimamente. Y es curioso, porque no he ganado peso en general. Si acaso, he perdido uno o dos kilos. Pero me veo peor que nunca. Me veo horrible en las fotos y en los videos. Creo que he llegado a mi tope de aguante de no encontrarme bien físicamente, ni tampoco estéticamente. Todo se va sumando, y al final, por unas cosas o por otras, nunca consigo encontrarme satisfecha conmigo misma. Tengo que hacer algo. A veces creo que si no escribo sobre estas cosas, nunca arranco. Así que ya toca escribirlo, ya toca empezar a decirlo en voz alta y empezar a organizar mi vida y mi alimentación para conseguir mi propósito, y sobre todo, ya está bien de mirar para otro lado. Tengo que coger esto de frente. Necesito encontrarme mejor, más sana, más ágil, con un mejor cuerpo. Ahora me veo hinchada y con una apariencia que nunca he tenido. Lo que me sorprende es que mi peso sigue siendo el mismo de antes o menos, ¿por qué ahora me veo peor?, no lo entiendo. ¿Estaba ciega antes?, ¿o es que ha cambiado mi constitución y aunque adelgace, me voy a ver gorda?.

martes, 16 de agosto de 2016

ESTA VEZ TENGO MAS OVULOS



Cada vez está más cerca, pero a mí no me lo parece. Es como si me hubiese quedado detenida frente a este tema. Como si ya estuviese más acostumbrada a que no pasase nada que a que pase algo, y cuando empieza a pasar, como que mi mente todavía no se lo cree. O a lo mejor es que en realidad tampoco ha pasado nada sustancial y por eso no me siento ilusionada. Hemos estado esta mañana en CREA para una ecografía. Bien. Tengo 7 óvulos, esta vez he respondido súper bien al tratamiento… También me ha dicho la doctora que cuando me baje la regla, empiece con toda la medicación que debo ir tomando para preparar la transferencia. Y a mí lo único que me preocupaba en ese momento era que no me estropeara las vacaciones… Así de frívola soy. ¿Acaso no es lo que hemos estado esperando desde hace casi 4 meses?. Justo cuando me dicen que ya está ahí, a las puertas, es cuando menos reacción tiene en mí, me he quedado bastante impasible, más preocupada por poder irme de vacaciones y desconectar. Pero es que si lo pienso detenidamente, es lo que más necesito desde hace semanas, alejarme de todo y de todos, y perderme en otro mundo, en otro lugar, en otra vida, donde haya más tranquilidad y menos presiones de trabajo, familiares y personales. Lejos. Tampoco nos vamos extremadamente lejos (Pirineo Aragonés), y tampoco nos vamos tantos días, pero es lo que mi mente necesita hacer. Ello implica también alejarme de todo este asunto del embarazo. Pero parece que no va a poder ser, porque justo en esos días es previsible que me baje la regla. Por fortuna, no tendría que volverme a Valencia corriendo, ya me han dicho lo que tengo que hacer cuando me baje, y no hace falta que vaya a la Clínica. Pero ya no podré desconectar igual…

lunes, 8 de agosto de 2016

AISLAMIENTO



Tengo muy pocas ganas de ver y estar con gente. Me resulta agobiante pensar en estar conversando con las personas, no me apetece en absoluto. Prefiero mil veces la soledad y el silencio a mi alrededor. Menos Goku, me irrita y me molesta prácticamente todo el mundo, se me hace pesado poner buena cara y seguir adelante. Yo no soy así. Pero últimamente estoy cambiando mucho, o quizá es que empiezo a ser más sincera conmigo misma. Antes no me costaba tanto adaptarme a cualquier cosa, y hacer esfuerzos por las personas, pero ahora prefiero pensar más en mí misma y en las cosas que necesito. Lo peor para mí sigue siendo mi trabajo. A pesar de tener la baja que me consiguió la gestora, no consigo rebajar tanto como me gustaría el tiempo de trabajo con pacientes (o tanto como “necesitaría”). No es tan fácil. No he podido decir que no a algunas personas, aunque sean casos que me sobrecargan mucho en este momento. Y tampoco he podido decir que no a algunas terapias nuevas. Me sabe mal no atender a la gente en el momento en que me llaman, especialmente si vienen remitidos por otros pacientes, que suele ser la mayoría de las veces. Luego me arrepiento y pienso que debería haberles derivado a otra persona, pero no sé por qué, cuando me llaman ha coincidido con momentos en los que me sentía bien de ánimo y he pensado que podría con ello, pero quizá he excedido mis limitaciones. Sigo en mi empeño de encontrarme mejor, y lo consigo a veces, pero no siempre. A ver si este nuevo tratamiento me va mejor y sacamos más óvulos, eso sí me animaría…

jueves, 4 de agosto de 2016

CENTRANDOME EN OTRAS COSAS



Siguen pasando los días, lentos, MUY lentos, me está haciendo eterno!. Incluso en ocasiones parece que me voy acostumbrando a no estar embarazada, cuando semanas atrás era lo único en lo que pensaba. Hoy estoy cansada de anhelar algo que tarda tanto en llegar y mi mente desconecta por momentos, agotada ya de sentirse tan frustrada. Lo malo es que esa desconexión mental también se lleva mis ilusiones y mis motivaciones con el tema… Y no me gusta…

Mientras tanto, yo sigo con mi fiebre minimalista. Tengo tanto por hacer!!!. Por lo menos me está sirviendo también de desconexión, porque así centro mis esfuerzos en otras cosas. Y me ha pegado fuerte, no te creas!. Estoy vaciando mi casa de miles de cosas absurdas. Me siento genial al hacerlo. Se me hace un poco pesado pensar en todo lo que me queda por delante, porque acumulamos tantas cosas en los armarios, que de la mayoría ni nos acordamos. Cajones, estanterías, todo en mi casa está repleto de cosas. Lo bueno que siempre he tenido es que las superficies suelen estar bastante despejadas en mi casa. Tiendo más a guardar las cosas que a dejarlas visibles. Eso me ha dado siempre la sensación de ser muy ordenada. Pero en el fondo lo único que hago es quitarlas de la vista, en lugar de usarlas adecuadamente y despejar también aquellos espacios “que no se ven”. Ahora me preocupa más que haya un orden tanto por fuera como por dentro, porque también es importante.

miércoles, 27 de julio de 2016

MENOS ES MAS



Cada vez que paso por un periodo de crisis personal, necesito hacer cambios en mi entorno. Es algo que me ha pasado desde pequeña. Siempre he estado cambiando los muebles de mi habitación cuando pasaba por una mala temporada. Me hacía sentir bien, me daba otra perspectiva de las cosas, otra visión de mi mundo, y al final, psicológicamente acababa teniendo el mismo efecto. Mi padre incluso me elaboró un plano a escala de mi habitación y de todos mis muebles, para que pudiese jugar con el espacio y las posiciones, para ver cómo quedaba, sin tener que estar moviendo los muebles primero. Y ahora hago lo mismo con mi despacho, le voy añadiendo y quitando cosas, y voy moviendo los muebles de lugar. En este caso, no tengo muchas posibilidades (la mesa sólo puede encajar de dos maneras posibles en la habitación), pero para mí es suficiente. Estos días he estado moviendo de perspectiva mi despacho, y voy a comprarme una estantería nueva para mis libros.

Relacionado con todo esto, también me está pasando otra cosa, psicológicamente hablando. Me siento como en la necesidad de ponerme a ordenar todo, y además necesito hacerlo antes de quedarme embarazada, porque luego estaré mucho más cansada y con menos ganas de enfrentarme a ese trajín. Pero lo curioso para mí es que se ha convertido en una necesidad o casi diría incluso que en una obsesión. No sabría explicarlo muy bien. De repente, me molestan los espacios recargados, necesito despejar todo lo que hay a mi alrededor, y me estreso mucho cuando estoy en lugares abarrotados de cosas. Por ejemplo, en la playa, en el apartamento de mis padres, me siento ahogada casi todo el tiempo por la cantidad de trastos y de cosas que siempre hay de por medio, y el poco espacio que al final queda para vivir y moverte, y eso que el apartamento es bastante grande!. Especialmente cuando estamos todos, es cuando más agobiada estoy con todo esto. Los niños, ya se sabe, dejan todo por medio y traen consigo miles de trastos, y lo entiendo, pero para mí es un estrés tremendo en este momento. Y en realidad, me he dado cuenta, que en casi todas las casas donde voy, me pasa algo parecido. Las personas, en general tendemos a acumular y llenar casi todos los espacios. Y yo me he dado cuenta que eso me estresa, y que necesito vivir en un lugar más despejado. No es sólo que esté ordenado, porque mi casa por ejemplo, siempre lo está. Es que necesito vivir con menos cosas. Y es justo ahora cuando tengo que reorganizar mis espacios. Con este fin, me compré un libro que se llama “Menos es más”, de Francine Jay, y que describe un tipo de estilo que se llama Minimalista, que es justo lo que yo estoy sintiendo en esta etapa de mi vida. Me está viniendo genial, aunque tengo que reconocer que el libro no está muy bien escrito, y que a pesar de que pretende ser motivador, en muchos momentos es hasta irritante por el tipo de expresiones que usa la autora. Me he propuesto leer otros autores y otros libros sobre Minimalismo, pero intuyo que esa filosofía me va a encantar. Estoy cansada de acumular, de tener tantas cosas que al final prácticamente no uso y sólo ocupan sitio, y además me estresan.

martes, 19 de julio de 2016

POCOS OVULOS


Parece que nada nos sale bien… Tenía bastantes folículos, pero ahora resulta que no han llegado a tiempo de ovularse todos y sólo tengo dos óvulos que extraer. Hasta que no me los saquen no sabremos su calidad, en un par de días. Lo que haremos será reservarlos y seguir intentando un mes más el tratamiento, para juntarnos con unos pocos más y que nos salga rentable tanto fecundarlos como analizarlos. Me bajará la regla en un par de semanas y volveremos a intentarlo a ver…

lunes, 18 de julio de 2016

BUSCANDO OTROS TESTIMONIOS



Hoy siento que no arranco. Se me pasan las horas volando y realmente no termino de hacer nada. Pero creo que necesitaba un día así, sin pacientes. Un día para mí misma, para pensar, para leer cosas en Internet y mirar testimonios de otras personas. Y esa ha sido prácticamente toda mi mañana. Necesito escuchar a otras personas que han pasado por esto, sus pensamientos, su modo de afrontarlo, su felicidad una vez que han conseguido su sueño de ser madres. Salvo un ratito que he salido a comprar la comida y después de comer que me he tumbado media hora, el resto del día lo estoy invirtiendo en eso. Hasta mañana por la tarde no tengo pacientes. La semana va a ser durilla, por los casos que tengo que ver, pero no quiero pensar en eso ahora mismo. Mañana tengo toda la mañana para preparar mi trabajo, para hacer otras cosas. Hoy estoy intentando reconciliarme conmigo misma, y darme este permiso para no hacer nada productivo (laboralmente hablando), y dedicarme a atender exclusivamente mi situación personal.

Una cosa súper importante que ha ocurrido hoy, por otro lado, es que ha nacido mi sobrina, la hija de la hermana de Goku. En un ratito vendrá a buscarme y nos iremos al hospital a conocerla. Sé que me voy a echar a llorar en cuanto la vea, mi bebé también tenía que nacer por estas fechas (dentro de un mes aproximadamente). Yo tenía que estar ya con una tripa considerable. Pero la vida nos ha descolocado los planes a todos, y así estamos.

lunes, 11 de julio de 2016

EMPEZAMOS?



Estos días han pasado muchas cosas. Pero vayamos por partes, me llamaron de la Clínica y me dijeron que fuera a la mañana siguiente a una ecografía porque había que encontrar la causa de que no me bajase la regla, porque a veces se forman quistes, o quizá era algo nervioso, y una ecografía nos diría en qué momento del ciclo estábamos y si la regla estaba por venir o no.

El Viernes, nos pusimos en marcha y a las 8:30 ya estábamos en la Clínica para la prueba. La ecografía empezó y mi doctora no decía nada. Yo aguantaba como podía, tanto la tensión nerviosa como el dolor físico, porque esas ecografías vaginales a veces son muy molestas, sobre todo si duran mucho tiempo. Después de un rato que a mí se me hizo eterno, comentó que el ovario derecho se había detenido, que estaba en reposo y sin actividad. Yo sólo pensaba en ese momento que me quedaba el izquierdo, que no perdiera la esperanza. Pero al examinar el izquierdo, al rato llegó a la misma conclusión. En definitiva, mis ovarios se habían detenido. Era algo que podía ocurrir, y estaba ocurriendo. Nos explicó que a veces se vuelven a reactivar en seguida y a veces no. Que esperáramos un tiempo hasta que se reactivasen, y que lo único que podíamos hacer era tener paciencia y llamar en cuanto me volviese a bajar la regla, y seguiríamos con el proceso que ya teníamos en marcha.

El Sábado por la mañana, me desperté súper temprano, todavía no eran ni las 7:00. Estábamos en el apartamento de mis padres, y como no me podía dormir, decidí vestirme e irme a ver amanecer a la playa. Me vino fantásticamente bien, fue incluso sanador para mí. Estuve meditando y reflexionando sobre cómo me sentía. Mi mente se encontraba como en una nube, dejándose llevar y sin pensar demasiado. Creo que lo necesitaba, darle más protagonismo a mi corazón en estos momentos. El otro día me vino a la cabeza la idea de que todo lo que nos ha estado pasando tenía un propósito, y que en este caso el propósito era librarnos de algo muy malo, de algo que nos haría estar mucho peor de lo que hemos estado, que nos causaría más sufrimiento del que hemos vivido. Pensar esto, me hace sentirme mejor. Y como si de magia se tratase, cuando volví al apartamento, me empezaron a doler bastante los ovarios y en cuestión de horas, me bajó la regla!. Pero tan poquito que tenía muchas dudas de si era una regla de verdad o no. Sólo manché un poco y de color bastante oscuro. Llamamos en seguida a la Clínica y nos dijeron que empezáramos ya con la medicación y nos dieron cita para esta mañana a las 10:00, para valorarlo todo. Tengo algunos folículos este ciclo, así que me voy a tomar una medicación para estimular mis ovarios y en cuanto esté todo listo, arrancamos con la extracción de óvulos!!!!. Nos han recomendado ir cogiendo cita también con el Hematólogo del seguro, para valorar mejor el resultado de las pruebas de “Tromboincode” que me hice, porque seguramente tendré que llevar algún tratamiento adicional. Esa cita nos la han dado para el Jueves a las 10:00, porque está todo reservado con este médico hasta ese día.

jueves, 7 de julio de 2016

SIGO BUSCANDO


Sobre mi búsqueda. Después de cancelar el mes pasado el tratamiento de FIV por falta de folículos, teníamos que esperar a mi siguiente regla, para volver a intentarlo. Pues bien, se supone que ya tenía que haberme bajado y aquí sigo esperándola… Hoy me encuentro en el día 31 del ciclo, sin síntomas premenstruales, y sin esperanzas de que me pueda llegar a bajar estos días. Me preocupa mucho que este mes no me baje la regla. Porque, si es así, ¿cuándo empieza el siguiente ciclo?. ¿Habrá empezado ya?. He llamado esta mañana a la Clínica para hablar con la doctora Mónica Muñoz, que es quien está llevando nuestro caso, pero no me han podido pasar con ella. Creo que voy a coger la bici y me voy a ir por ahí. Ojalá me llamen lo antes posible de la Clínica.

martes, 5 de julio de 2016

CONVERSACION 2


Otro fin de semana movidito. Ayer no tenía ningunas ganas de ponerme a escribir y ponerme en contacto con todo esto. Estaba un poco mejor y no quería ponerme mal. Hoy no me viene mucho mejor que ayer, pero no quiero dejar pasar muchos más días para contar cómo están las cosas y cómo ha evolucionado todo. Le escribí una carta a Goku explicándole todas las reflexiones que he estado teniendo estos últimos días. El Jueves por la noche me pareció un buen momento para leérsela, porque estábamos tranquilos los dos, en la terraza cenando y ya habíamos terminado. Estuvo muy atento durante todo el tiempo (que duró bastante), concentrado en mi lectura, sin interrumpir. Tampoco expresaba nada en concreto, sólo estaba en actitud de escucha. Cuando terminé, le dejé su tiempo para pensar y decirme qué le parecía lo que le había dicho.

El Viernes por la mañana cogí una cita con MªLuz, de la Gestoría. Me costó bastante plantearle la situación, me puse bastante nerviosa y se me escaparon varias lágrimas, porque hablar de mis abortos es muy difícil para mí. Me dijo que si ella fuese yo, se cogería una baja de salud mental sin pensarlo, y dejaría de trabajar un tiempo, pero que puesto que yo no quiero dejar de trabajar, habría otra opción para mí. Existen dos tipos de bajas, la baja laboral y la baja médica. La baja laboral se pide en situaciones específicas de necesidad laboral (tengo que formarme, voy a hacer un descanso, voy a trabajar bajo mínimos durante un tiempo, etc.), pero donde puedes seguir trabajando en parte. Y una baja médica es un cese total de trabajo por cuestiones de salud física o mental. En una baja laboral no cobras nada, y en una baja médica sí. Me propuso solicitarme una baja laboral temporal de 3 meses (Julio, Agosto y Septiembre), donde me evitaría todos los gastos de Autónomos y Seguridad Social. La única pega es que no voy a cotizar durante estos 3 meses, pero que me lo tome como un descanso y ya veríamos cómo me encuentro en Octubre. Puedo seguir viendo pacientes con toda tranquilidad e incluso coger nuevos pacientes si lo veo necesario en algún momento.

Dejar de trabajar y de mantenerme activa sería mi sentencia de muerte. Necesito mi espacio de trabajo, necesito mis horarios de trabajo, y regular mi vida de esa forma, seguir madrugando, viniendo al Despacho, haciendo cosas. Con los pacientes habituales puedo continuar sin problemas, porque son terapias de mucho tiempo, en seguimiento, con quienes ya sé manejarme muy bien. La mayoría de ellos han sido testigos de mi último embarazo y del aborto, y también pueden llegar a entender si cancelo algunos días mis terapias de la semana, y no tendría que dar muchas explicaciones, ni yo sentiría que estoy dejando tirada a una persona que está mal.

Me sentí bastante aliviada cuando surgió esta propuesta. Lo hablé con Goku y me dijo que por él no había ningún problema. Así que el mismo Viernes, dimos vía libre a esta actuación. Tengo por delante 3 meses de trabajo mínimo con pacientes (aunque con el resto de mi trabajo, pienso continuar al 100% si puedo). Debo usar este espacio de descanso para ponerme las pilas y centrarme en mi búsqueda de embarazo, en llevarla bien. Sobre cómo va este tema, mejor escribo otro día, porque tengo bastantes cosas que hacer ahora, y es algo largo de contar…

miércoles, 29 de junio de 2016

PRIMERO TENGO QUE ESCUCHARME



Yo voy a hacer todo lo posible por salir de aquí, por encontrarme mejor. Pero primero tengo que escucharme. Cada persona tiene su forma de gestionar sus emociones. Pocas veces me he visto tan superada por algo en mi vida, pero es que nunca había perdido un bebé, nunca había luchado tanto por una ilusión. A lo mejor he tenido hasta ahora una vida demasiado fácil. Puede ser. Seguramente con los años, recordaré esta etapa con mucha más comprensión, o a lo mejor me río de mí misma con el tiempo, o a lo mejor me doy cuenta de que estaba en un error y debería haber hecho las cosas de otra manera, no lo sé. Pero después de todos estos días pensando y reflexionando, creo que estoy haciendo lo mejor en este preciso instante. Cuando una decisión tranquiliza, es que va por el buen camino. Y yo estoy más tranquila.

El único obstáculo que me queda por superar es Goku, tengo que hablar con él, todavía  tenemos pendiente parte de esta conversación. Le quiero tanto que necesito que apruebe todo lo que decido hacer antes de hacerlo, porque no quiero hacerle sufrir. Suelo guardarme tanto las cosas para mí misma que no dejo ver a los demás lo mal que estoy, y yo creo que él pensaba que yo estaba llevando mejor la situación. No dudaría nunca de su amor ni de lo mucho que se preocupa por mí, y que quiere ayudarme siempre. Y a veces, encontrar la forma de ayudar a otra persona es muy complicado, porque primero hay que escucharla, y quizá yo le he abordado con todo esto sin avisar y sin darle demasiado tiempo para escuchar ni para pensar.

No puedo evitar ser tan compleja en mis pensamientos, en mi mente, y en mi fondo. Dejo que muy poca gente se acerque a cómo soy por dentro, porque sé que cuando lo hago, pocas personas consiguen comprender y la mayoría se pierden en ese fondo tan complicado.

lunes, 27 de junio de 2016

CONVERSACION 1



Yo no sé hablar de mis cosas y mis agobios sin echarme a llorar, y muchas veces, ponerme así, hace que no consiga hacerme entender, porque arrastro mucho a la otra persona con ese sufrimiento, y yo misma me altero más de lo debido. No lo puedo evitar, soy muy sensible. Pero era importante para mí poder hablar con Goku sobre cómo estoy. El Viernes por la noche decidimos salir a cenar a uno de nuestros Restaurantes favoritos. Me preguntó si quería que habláramos, y en ese momento me sentía bastante animada para hacerlo, porque hasta ese instante me sentía un poco más ligera y aliviada, por haberme atrevido a dar el paso de hablar con él y contarle cómo estoy. Es evidente que en muchas cosas no pensamos igual, pero necesitaba tener esta conversación con él y sincerarme. Ya buscaremos soluciones.

martes, 21 de junio de 2016

ASÍ ERA MI BEBE



Es curioso cómo absorbe toda mi energía, todo mi tiempo y todo mi pensamiento, el tema de mi embarazo. Es que no me motiva nada más. Goku y mi bebé son las dos únicas cosas que me ilusionan en la vida en este momento, las dos únicas cosas que hacen que yo sea feliz. A Goku lo tengo al 100%, pero a mi bebé no. Yo no sabía que el instinto maternal era tan doloroso, es como una necesidad extrema de ser madre, sin que nada más importe en el mundo más que eso. Quiero pensar que cuando sea madre, se me pasará esta obsesión, y podré recuperar todas mis motivaciones naturales, todas las ilusiones y la actitud optimista y activa que siempre he tenido, y que ahora están detenidas. Conseguir ser mamá es lo único que ahora puede hacer que yo sea feliz, y si lo piensas francamente, eso es algo muy triste… Porque yo creo que soy más cosas que una mamá (frustrada, pero mamá ya soy al fin y al cabo). Es como si hubiera perdido parte de mí con todo este proceso, como si me hubiera transformado en algo que no me gusta ser, porque me limita cuando yo siempre he tenido miles de cosas en mi horizonte.

Como hoy sólo tengo una paciente a las 18:00, he estado súper relajada casi toda la mañana. Por lo menos hasta que me he metido en Facebook y ha pasado algo que me ha hecho sentir muy mal y he tenido un pequeño bajón de mi estado de ánimo… Tengo una amiga que es muy activa en temas de “pro-vida” y defensa de los bebés y los embarazos, y en contra del aborto, que ha colgado una foto que me ha tenido impactada toda la mañana y sin dejar de llorar. Se trataba de un embrión de 10 semanas. 10 semanas… Justo 10 semanas… Las mismas que tenía mi bebé cuando murió. Y no he sido capaz de soportar esa visión, que todavía llevo clavada en mi retina. Ella compartía esa fotografía como una forma de concienciar de que en un feto de 10 semanas hay VIDA, que está formado y que es un ser humano. Pero a mí me ha destrozado por dentro, y no he conseguido sobreponerme todavía al impacto. Es que así era mi niña… Así de pequeñita. Así de bonita, y así de formadita. Aunque desconozco cómo sería su apariencia real en el momento del aborto, porque si no se estaba formando bien, a lo mejor no se parecería a la de la fotografía. Pero me da igual. En mi mente, ese bebé existe en alguna parte, y donde quiera que esté, tiene esencia, tiene alma y yo me reencontraré con ella cuando llegue el momento, puesto que pude tenerla dentro de mí durante 10 maravillosas semanas.

lunes, 20 de junio de 2016

PEQUEÑA USUL



USUL. Así se va a llamar nuestro proyecto actual de ser papás. El nombre viene de un libro de nuestra juventud que se llama “DUNE”. Así es como llama a Paul Atreides (el protagonista), su chica (Chani), que pertenece al pueblo de los Arrakis, y es el nombre que elige cuando lo adoptan en su tribu. Simplemente nos gusta cómo suena, tampoco hay que buscarle ningún paralelismo ni interpretación. De entre todos los que Goku ha estado proponiendo, desde luego es el que más me ha gustado a mí. Así que, USUL… Es corto, sonoro, tiene fuerza, y eso me gusta. Porque así quiero que sea mi futuro bebé. Me desagrada un poco el hecho de que suene más masculino que femenino, y a la vista de los resultados de las pruebas de Goku, tenemos un 90% de posibilidades de que nuestro bebé sea una niña. Esto se me había pasado contarlo!. En el espermiograma que le hicieron a Goku, que por cierto sale todo perfecto (ya hablaré de esto en otro momento…), se hacía referencia a que de la muestra de 200 espermatozoides que habían analizado, 180 de ellos llevaban una carga genética femenina, y por tanto, engendraría una niña antes que un niño. No me preguntes por qué, pero este dato me gustó, me dejó muy buena sensación. Yo tengo la certeza de que el bebé que perdimos era una niña, lo he pensado muchas veces.

jueves, 16 de junio de 2016

NO CONSIGO ARRANCAR


Seguir con el día a día, me cuesta. Y me cuesta mucho!. Mi mente sigue buscando desesperadamente cualquier cosa que la entretenga y evite que se ponga a pensar. Y sigo con mi tendencia a posponer todo lo que tengo que hacer y a dejar abandonadas muchas cosas que antes hacía con gusto. Mi cabeza está permanentemente recordándome todas las cosas pendientes que tengo y no hago. Las importantes, y las no tan importantes. Hoy no me quito de encima la responsabilidad de un informe que tengo que presentar para esta tarde a unos pacientes. Y lo haré, estoy segura que lo tendrán a su hora, cuando lleguen a las 17:00. Y en realidad no es nada difícil para mí, aunque me lleve un ratito hacerlo. Pero encuentro mil excusas para no ponerme con ello. Hoy me he levantado temprano y me he venido al trabajo. No tengo pacientes esta mañana, y he pensado que así me pondría las pilas mejor que si me quedo en casa. Pero ya son las 11:00, y realmente no he hecho nada productivo. ¡¡Con todas las cosas pendientes que tengo!!. Y continuo con las mil excusas. En lugar de hacerlas, he estado jugando al Candy Crush, he pasado un buen rato en Instagram, he mirado el Facebook y leído las noticias en Internet, he perdido media hora buscando la plastificadora de mi compañera (y no la he encontrado), he leído algunas entradas del foro de “Proyecto-bebé”, he buscado información sobre Iriólogos en Internet para entender qué narices es eso y por qué recurren a él algunas mujeres del foro (y para decidir después que esas cosas a mí no me van…), he almorzado, y he contestado algunos correos que tenía pendientes (quizá sea esto último lo único que estaba en la lista de cosas importantes). Todo lo demás sigue sin hacerse, a la espera, y por supuesto, revoloteando en mi cabeza sin parar… Antes no me costaba nada organizarme el tiempo para llegar a todo. Yo he sido siempre de las que acostumbraba a hacer las cosas cuanto antes para quitárselas de encima, de las que rentabilizaba el tiempo al máximo y acababa haciendo incluso más cosas de las que se proponía, muchas de ellas muy interesantes y creativas, porque ya no tenía responsabilidades en la cabeza y me podía relajar. Quiero volver a ser esa persona. La que llegaba al despacho y lo primero que hacía era escribir una lista de cosas para hacer ¡¡y la cumplía!!. Es más, ¡¡no paraba hasta que la cumplía, y no me costaba!!. Y hoy todo se me hace un mundo.

Me encantaría poder contarle todo esto a Goku. Debería tener la confianza necesaria para decirle cómo estoy, cómo me siento y todo lo que me pasa. Pero de momento no puedo. Ni sé cómo hacerlo tampoco. Son muchas las razones para ello. No quiero fallarle, ni defraudarle, y que sepa que no puedo con estas cosas. Él tiene un carácter súper trabajador, no se rinde, y normalmente yo también, pero ahora no. No sé si entendería el tipo de descanso que necesito.

También me frena decírselo, el hecho de que no quiero que se sienta mal, no quiero cargarle con más problemas a su espalda. No quiero ser la causante de que esté disgustado. Y mucho menos quiero que esté preocupado por mi bienestar. Quiero mostrarme fuerte delante de él, que sienta que puede apoyarse en mí si lo necesita. Que estoy aquí y que puede estar tranquilo. ¿Cómo voy a transmitirle todo eso si le muestro mis debilidades?. Hoy por hoy, para mí es más importante Goku que yo misma, y siento que debo continuar como sea, y que él me vea más o menos bien y más o menos entera. Cuando estoy con él intento hacer esfuerzos porque me vea lo mejor posible. Es durante la semana, cuando llego al despacho, cuando vuelvo a encontrarme fatal y hecha una mierda.

lunes, 13 de junio de 2016

FIN DE SEMANA DURO



No me preguntes por qué, pero los Lunes suelo sentir ganas de escribir. Y más especialmente cuando el fin de semana ha sido duro. Más que duro, yo diría que este fin de semana ha sido extraño. Extraño porque ha tenido una mezcla de emociones muy dispares. Porque también, por primera vez, he mentido a mi familia, porque no me apetecía estar con ellos, y les hemos dicho que teníamos un compromiso con amigos para comer el Domingo, cuando en realidad, hemos estado solos en casa, a tan sólo unos metros de ellos (estaban reunidos en casa de mis padres, que viven en la misma finca que yo…). No me siento orgullosa de ello, no me gusta hacer esto, pero no había ganas ni fuerzas por parte de ninguno de los dos, y así lo hicimos al final.

Extraño también porque encontré a Goku llorando en la cama, hundido, casi no podía ni hablar conmigo. Hasta ahora se ha estado mostrando fuerte delante de mí, quiere protegerme, quiere que me encuentre bien. Pero este Sábado se derrumbó y me dijo que desde la pérdida del bebé, él ya no es el mismo, que se nota cambiado para peor, y que siente que nunca va a ser como antes, que cree que no lo supera. Me partía el alma verle de ese modo. En esta ocasión fui yo la que intentó aparentar fortaleza delante de él, pero no siempre me sale bien. No supe ayudarle, no sabía qué decirle, porque yo me siento igual de mal, a veces creo que peor (ahora ya no estoy tan segura). Lloramos los dos, y nos intentamos recomponer lo más rápido posible, pero no hemos vuelto a hablar del asunto. Sin embargo, estos días, Goku está más alterado que de costumbre, irritable, nervioso, la mayor parte del tiempo encerrado en sí mismo, pensativo. Entiendo que debo darle su espacio, y respetar sus procesos y sus estados, y lo hago, pero me siento muy mal, me siento impotente. Le veo sufrir y me duele el corazón. No sé qué hacer para que se sienta mejor. No es justo, porque él siempre acaba encontrando la forma de ayudarme a mí, de sacarme una sonrisa, de hacerme sentir su amor, y tengo la sensación de que yo no llego a él de la misma manera. También está lo del curso dichoso que está haciendo (en qué mala hora empezó), porque hay muchos días en los que está muy tenso por sacar buenos resultados. Le quita mucho tiempo que yo creo que ahora necesita para relajarse y desconectar, y no tener más quebraderos de cabeza. Afortunadamente le queda ya menos para terminar, sólo dos exámenes más. Ni si quiera nos podemos ir de vacaciones en Junio, como siempre hemos hecho, porque tiene que estudiar. Hasta el 19 de Julio no termina, y a partir de esa fecha hay dos inconvenientes para viajar. El primero es que es temporada alta y todo estará carísimo y abarrotadísimo (por eso siempre nos vamos nosotros en Junio). Y el segundo es que no sabemos cómo vamos a estar, ojalá y suceda que me quedo embarazada y tenemos que renunciar a ir de vacaciones. Y de todas formas, si no me quedase, eso significa que tenemos que seguir con los tratamientos, y para eso necesitamos mucho dinero, y tampoco sería buen momento para hacer un viaje y gastar. Así que mira qué panorama, por lo pronto, está claro que este año nada de vacaciones!.

jueves, 9 de junio de 2016

CANCELAMOS TODO, NO TENGO FOLICULOS


¿Y ahora qué voy a hacer con este mes que me queda por delante?. Estoy perdidísima. Sólo querría acostarme y que pasara todo Junio, y estar ya en Julio, y poder empezar una FIV en condiciones. Y es que esta mañana hemos tenido que cancelar todo hasta la siguiente regla. Ayer me bajó la regla y hoy hemos ido a una ecografía vaginal, nerviosos por empezar con todo esto de una vez, y nos ha dicho la doctora que no era posible empezar nada, porque no tengo ni un solo folículo en ninguno de los ovarios, y que por tanto no había nada que estimular y que debíamos esperar a ver qué pasa en mi siguiente ciclo.

¿Y ahora qué hago?. No estaba preparada para esto. ¡¡No es justo!!. Me tengo que quedar otro mes en la línea de salida, preparada, nerviosa, expectante… Y lo peor de todo, frustrada… Y sintiendo que mi cuerpo no es mío, que hace lo que le da la gana y que está atrofiado. Ni un solo folículo, ¿cómo puede ser?, no dejo de repetirme esta pregunta todo el tiempo. ¿Por qué?... No tengo ilusión por nada en este momento. Así no es como deberían haber pasado las cosas. Hace ya más de un año que teníamos que haber sido papás, y hoy estamos más perdidos que nunca. Quiero mantener la esperanza, quiero confiar y tener ilusión en este proyecto, pero estoy cansada de caerme y pegarme golpes. Siento el cuerpo magullado y al borde del colapso. Y ya no sé de dónde sacar fuerzas.

martes, 7 de junio de 2016

PREPARADOS?, LISTOS?...


Aquí sigo a la espera de que me baje la regla. Hace ya un par de días que no tengo alta la temperatura. He leído en algunos sitios que hasta 2-3 días antes de que venga el periodo, es cuando empieza a bajar la temperatura. Eso significa que ya se está acercando. Quiero estar mentalmente preparada para cuando llegue el momento, y no tengo ni idea de qué puedo hacer. Ya no es tanto la parte técnica lo que me preocupa, pero sí la parte emocional, mucho más. Me he visto un montón de videos sobre la Fecundación in Vitro, he leído un montón de testimonios y experiencias (algunas buenas, y otras, muchas!!!, muy malas…). No quiero hacerme falsas esperanzas. Pero va a ser inevitable que las tenga, porque si no, tampoco tendría sentido lo que estoy haciendo. Me han dicho varias veces que soy baja respondedora, que mi cuerpo lo tiene muy difícil. Pero tengo que intentarlo, no puedo quedarme con la sensación de no haber luchado, sencillamente, no puedo…

Me siento como en una línea de salida hacia una meta. Agachada, con la vista al frente y cogiendo impulso. No sé si estoy mentalmente preparada para enfrentarme a uno de los retos más difíciles de mi vida. Es como entrar en otro universo, del que hasta el momento sólo he leído cosas, pero no he vivido en carne propia. Hay muchas de las cosas que he leído que están por venir y por las que no quiero tener que pasar, especialmente las psicológicas, porque para lo físico, me da igual lo que me echen, me da igual lo mal que lo pueda pasar mi cuerpo. Pero me asusta mucho más mi estado y mi motivación, mi sufrimiento personal, la desesperación de la espera, la compulsión por saber y conocer, por recoger información, el no tener ganas de hablar con nadie ni de hacer nada que no sea esperar, el hastío de mi trabajo, el no poder relajarme en las próximas semanas… (semanas, si todo sale bien, porque si no, estaríamos hablando de los próximos meses). No quiero tener que ir acumulando ilusiones rotas en mi espalda. No me siento preparada para afrontar eso. Necesito que salga bien.

Todos estos años ahorrando, por otro lado, para ver como en cuestión de un mes, desaparecen 5000 euros, y pensar que quizá no sean los primeros que tengamos que gastarnos. Ese dinero era para disfrutarlo, para tener un seguro de cara al futuro y a las vacas flacas que pudieran venir. No siempre me consuela pensar que es una inversión y que me merecerá la pena si tengo a mi bebé en mis brazos. A veces no funciona pensar así, porque hoy por hoy todavía no sé cómo va a acabar todo esto. Creo que ese argumento me puede llegar a servir en el futuro, pero no en el presente.

miércoles, 1 de junio de 2016

INTENTAREMOS FIV, CON ICSI



Hace un montón de días que no escribo. Y no es que haya pasado nada negativo, todo lo contrario, pero es que no he tenido ningunas ganas de sentarme y escribir, algo muy raro en mí, pero vamos, que ya empiezo a acostumbrarme a no entenderme siempre… Este mes de Junio va a ser bastante significativo. El Viernes pasado tuvimos la cita con CREA para establecer un tratamiento, y finalmente, hemos optado por intentar una FIV (Fecundación in Vitro), con ICSI. Nos han dicho que es muy difícil, pero desde la clínica también nos han animado a intentarlo. Así que estamos esperando que me baje la regla para empezar con el tratamiento de estimulación ovárica. No quiero hacerme muchas ilusiones, porque ya nos han dejado claro que soy lo que se llama “baja respondedora”, por mi nivel de Antimulleriana. Pero no sería la primera mujer que habrían dado por desahuciada y luego resulta que responde bien al tratamiento. Ese tratamiento es carísimo (de momento, la medicación básica nos ha costado 960 euros). Si se confirma el óvulo y me transfieren el embrión, será un poco más de dinero, porque hay otras medicaciones que tendría que empezar a tomar y que también son caras. Y la FIV nos cuesta 4000 euros. Si no funciona este ciclo, y finalmente no me transfieren ningún embrión, nos devuelven 800 euros (nos habría costado 3200 euros + 960 de medicación). Podríamos intentarlo con otro ciclo de nuevo, empezando de cero con todo y volviendo a pagar los 4000 euros y la medicación. No sé hasta cuántas veces estamos dispuestos a pasar por FIV, pero de momento no quiero planteármelo, porque prefiero centrar todas mis energías en este ciclo.

Estoy súper nerviosa. Según mis cálculos, la regla tiene que bajarme el día 9 de Junio. Tengo que llamar inmediatamente a la Clínica para que me den cita para una ecografía vaginal. Si esa ecografía sale correcta (no hay restos de ovulación ni cosas raras, y hay suficientes folículos, por lo menos más de 3), al día siguiente tengo que empezar a pincharme la medicación para estimular a mis ovarios para el siguiente ciclo y otra medicación que se supone que debe controlar mi cuerpo para que no ovule antes de tiempo. Son una serie de pinchazos que me tengo que poner en la barriga y que en teoría, cuando vaya a la ecografía me enseñaran cómo he de hacerlo. Son 6 inyecciones en principio.